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Hace poco más de un año, General Electric se hacía con todos los negocios de energía y redes de Alstom, y por tanto, ampliaba su presencia en nuestro país haciéndose con el control de los parques eólicos que había desarrollado la empresa francesa en los últimos años. Y a partir de entonces, también tenía que decidir sobre la gestión de su mantenimiento.

Entre los proveedores contratados por Alstom para el mantenimiento de sus parques se encontraba GES (Global Energy Services) pero tras entrar en concurso de acreedores a finales de 2016, GE ha decidido rescindir todos sus contratos y desde este mismo mes de enero ha dejado de ser su proveedor, contratando en su lugar a GE Wind Energy, S.L., ENDIPREV Lda. (en los parques de Portugal) y Adventis O&M Solutions.

Una decisión que no tendría más que consecuencias empresariales si hubiera respetado el convenio colectivo del metal de las provincias donde se desarrolla ese mantenimiento eólico y hubiera respetado, por tanto, la subrogación de la plantilla de GES en las nuevas contratas.

“Cuando en una contrata cambia la empresa adjudicataria, es una tentación muy común para la empresa entrante la de no asumir la plantilla de la empresa que hasta ese momento venía prestando el servicio para sustituirla por otra más barata”, señalan expertos del sector, “pero si es una imposición legal, que se incluye en el convenio colectivo, la nueva empresa debe asumir todas las obligaciones laborales de la precedente, así como las condiciones del convenio anterior de empresa. Además, las empresas están obligadas a informar con la suficiente antelación a los representantes de los trabajadores toda la información relativa a la sucesión”.

Los sindicatos han advertido que Alstom/GE ha incumplido los derechos de subrogación donde existen, y por tanto, sus obligaciones como empresa principal, por lo que se iniciarán las acciones legales oportunas contra las empresas implicadas, en este caso, GES y Alstom/GE, la nueva empresa.

Convenios colectivos provinciales

Y es que, aunque haya un convenio colectivo estatal del sector, cada provincia tiene a su vez un convenio específico. No todos imponen la obligación subrogatoria en caso de sucesión de contratas, es decir, que la nueva empresa adjudicataria del servicio estará obligada a subrogarse en los contratos de los trabajadores adscritos a dicho contrato en las condiciones y términos contenidos en el convenio colectivo, pero en aquellos parques eólicos ubicados en las provincias donde exista, los sindicatos lo llevarán ante los juzgados provinciales.

“Es un imperativo legal que viene en los convenios colectivos, y ya desde el primer contacto que hubo con General Electric, se nos avisó que GE no iba a subcontratar y punto”, señalan fuentes sindicales, “GE está sustituyendo todo el aparato organizativo de Alstom en España y han decidido funcionar al margen de los acuerdos laborales, por lo que se van a ver envueltos en decenas de demandas en cada juzgado provincial por despido ilegal que se realice”. En definitiva, “no vamos a tolerar el desprecio de ninguna multinacional americana”.

En los próximos 15 días, se presentarán las denuncias que sean necesarias en los juzgados “y esperamos que en pocos meses se dicte sentencia”, añaden.

En esta situación hay 43 trabajadores afectados y 15 de ellos con subrogación, de parques en donde existe esta figura en sus convenios colectivos, como es el caso de Albacete, Cádiz o Lugo, aunque GE/Alstom también tiene parques eólicos en Navarra, Cataluña, Castilla-León, La Rioja o Murcia, y se estudiarán los casos de los operarios de mantenimiento que trabajaban hasta la fecha para GES.

Precedentes en la justicia

No es la primera vez que los sindicatos acuden a los juzgados para que se cumpla la obligatoriedad de una empresa a subrogar la plantilla de la anterior. En 2015, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha dio la razón a CCOO y condenó a Umano Servicios Integrales a readmitir o indemnizar a 13 trabajadores, cuando Iberdrola prescindió de su anterior contrata, Elecnor, y adjudicó a USI el servicio de instalación y mantenimiento de contadores en Albacete. La justicia ratifició la obligatoriedad de subrogación de estos trabajadores dedicados al mantenimiento.

Según CCOO, “esta sentencia pone de relieve la importancia del convenio. En el Convenio del Metal de Albacete, las cláusulas de estabilidad en el empleo en caso de sucesión de contratas están siendo transcendentales en la defensa de los derechos de los trabajadores”.

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