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El pasado jueves 27 de octubre, la gran patronal de las eléctricas europeas, Eurelectric, publicó sus principales prioridades y recomendaciones a la espera del llamado “paquete de invierno” de las propuestas legislativas destinadas a desarrollar el proyecto de la Unión de Energía.

Al acto, organizado en Bruselas, fue invitado el comisario de Energía y Acción contra el Clima, el español Miguel Arias Cañete. Y aunque en un primer momento podría parecer que entre la Comisión y las eléctricas existe algún tipo de feeling, pero en la realidad las posturas de ambos están más distantes de lo que parecen. Y el propio Arias Cañete se lo dijo a la cara. Sin tapujos.

Hubo un choque de ideas evidente. Y además, en materias de gran calado como las renovables y el autoconsumo. Las eléctricas creen que los subsidios a las renovables tienen que acabar en el año 2020.

Eurelectric cree que las ayudas a las renovables tienen que “reducirse paulatinamente” y ser eliminadas en su totalidad en 2020. Una fecha para la que creen que las renovables ya deberán estar totalmente integradas en el sistema.

Sin embargo, el comisario europeo, les contestó que eso no iba a ser posible. Las palabras de Cañete fueron las siguientes: “Muchos inversores de energía nos han dicho que evitan ciertos países en los que han perdido la confianza, que han sufrido cambios retrospectivos de los sistemas de apoyo (como es el caso de España). Pero la realidad es que las fuentes de energía renovables seguirán necesitando diferentes grados de apoyo. Las tecnologías más maduras podrían ser capaces de competir sin apoyos hacia el final de la próxima década, bajo ciertas condiciones, tales como un diseño de mercado y un ETS fortalecido. Sin embargo, otras tecnologías, como la energía de los océanos o incluso la energía eólica marina, podrían necesitar apoyo por un período de tiempo más largo. Es por ello que en el marco de la nueva Directiva de Energías Renovables vamos a proponer un marco claro y estable bajo los cuales los Estados miembros pueden conceder ayudas a los proyectos de energía renovable. Este marco se asegurará de que el apoyo sólo asignará ayudas de manera rentable y de tal manera que no provoque distorsiones del mercado. Es por ello que se busca promover el uso de la licitación de apoyo. Esto será de importancia capital para dar a los inversores y los propios consumidores la certeza que necesitan”.

Autoconsumo

Claramente, la distancia entre una opinión y otra es notable. Pero no se queda ahí la cosa. En materia de autoconsumo también ha habido diferencias. Sobre todo, Arias Cañete está preocupado por las barreras que existen en la actualidad para los autoconsumidores.

“Los consumidores que producen ahora todavía se enfrentan a muchas barreras: o bien no se les permite alimentar su electricidad a la red o se ven obligados a hacerlo y obtener un mal trato. Queremos romper esas barreras por lo que todo el sistema sea más flexible y sensible a la forma en que producen y consumen los consumidores. Pero para hacer realidad este gran avance necesitamos que los consumidores confíen en el sistema que operan”, les dijo a los miembros de Eurelectric.

Las eléctricas europeas tampoco es que se disten muy lejos de ello, pero sí quieren poner barreras al autoconsumo. Una de ellas, es que no exista la posibilidad de que haya medición neta. “Los mercados con medición neta para prosumidores deben ser evitados”, dicen en su informe.

Según Eurelectric, “los prosumidores deben integrarse en el mercado en igualdad de condiciones que otras instalaciones. La electricidad, cuando se inyecta en la red, siempre debe valorarse al precio de mercado (no implícitamente al precio minorista)”.

Para las eléctricas, los costes de la red se deben cargar mediante el desarrollo de un conjunto de estructuras arancelarias con diferentes componentes basado en la potencia contratada y en la energía consumida. Dichas cargas reguladas pueden hacerse de distinta manera, a través de los tiempos de uso, del precio pico u opciones dinámicas, dependiendo de la elección de los consumidores.

Sin embargo, Arias Cañete sí les dio la razón en trabajar en la misma línea para hacer más competitivo el mercado minorista, y tratar de reducir el precio final de los consumidores. “Como parte del diseño del mercado vamos a tratar de aumentar la competencia minorista, mejorar la participación de los consumidores y en última instancia, reducir sus facturas”, dijo el comisario.

Mecanismos de capacidad

Otra de las preocupaciones del sector eléctrico es la regulación de los mecanismos de capacidad. En este aspecto, las eléctricas consideran vital que existan y se pague por ello, y han acusado a Bruselas de querer poner fin a estos. A lo que Cañete les contestó:

“Yo no estoy presionando para poner fin a las intervenciones públicas, no es realista.Pero lo que sí voy a presionar es por un cambio de 28 diferentes enfoques nacionales a un marco europeo o regional de los mecanismos de remuneración de la capacidad. Esto significa que cualquier intervención pública no debe favorecer la capacidad de generación nacional sobre la generación transfronteriza o la respuesta de la demanda. Y esto significa que todos los mecanismos de capacidad deben estar totalmente en línea con nuestros objetivos más amplios de energía limpia”.

Para acabar su intervención, el comisario dio dos cifras que pueden marcar el camino del paquete de invierno. “El paquete será el impulso a nuestra economía que necesitamos desesperadamente, con un máximo de 900.000 nuevos puestos de trabajo y un extra de 190.000 millones en la economía si lo hacemos bien”. Ahí queda. Y como diría Cañete, The Winter is coming.

 

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