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El Consejo de Seguridad Nuclear ha rebajado la valoración de uno de los incidentes relacionados con la seguridad nuclear producidos en las centrales. En esta ocasión se trata de un defecto mantenido durante mes y medio en uno de los sistemas de refrigeración de componentes de la central nuclear de Almaraz, uno de los mecanismos de seguridad de la central para mantener refrigerada, en caso de accidente, la vasija del reactor donde se alberga el núcleo.

Según ha podido comprobar este diario en la web del CSN, en el Acta de Inspección CSN/AIN/AL0/16/1098, se explica que desde el día 6 de junio hasta el 21 de julio un mecanismo de limpieza de uno de los sistemas de refrigeración estuvo indisponible y no se cumplieron los requisitos de vigilancia.

La Inspección Residente redactó varios comunicados avisando de que se estaban incumpliendo los requisitos del cambiador según la normativa de Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (EFT).

En estas condiciones, el CSN debería haber solicitado la parada de la central varias horas después si no se hubiera arreglado, pero la avería se prolongó durante ese mes y medio y la central continuó operando.

Componentes de una central nuclear. Fuente: FORO NUCLEAR.
Componentes de una central nuclear. Fuente: FORO NUCLEAR.

Durante todo ese tiempo, los técnicos solo recogían los datos de la temperatura del agua de refrigeración que les daban válidos en una gráfica y desechaban los que tenían resultados no satisfactorios.

Un cambiador de calor tipo.
Ejemplo de cambiador de calor.

Por fin, el 20 de julio de 2016, el CSN solicitó a la central que lo solucionara, y el 21 de julio el sistema ya estaban en perfecto funcionamiento.

Sin embargo, la normativa se había incumplido durante mes y medio, y así lo reconocía el propio presidente del CSN, Fernando Martí, en la comparecencia ante la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados del pasado 19 de octubre. Al hablar de la situación de estas bombas de agua, reconoció que “el intercambiador de calor estuvo inoperable un número significativo de días mientras el sistema de limpieza estuvo fuera de servicio, es decir, que la capacidad de enfriamiento del cambiador estuvo fuera de lo requerido en las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento“.

Y por tanto, añade, “el incumplimiento de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento, puesto de manifiesto por la inspección residente de la central, constituye un hallazgo dentro del sistema integrado de supervisión de centrales, SISC, que será objeto de categorización”.

Pese a que este incidente podría conllevar una sanción del organismo regulador, finalmente el CSN ha decidido considerarlo como un hallazgo de muy baja significación para el riesgo y lo ha categorizado como ‘verde’: “…se ha demostrado mediante cálculos de ingeniería que el cambiador de calor habría sido capaz de cumplir con su función de seguridad en caso de accidente”, según aparece en ‘Datos 3er Trimestre 2016’ de Hallazgos del SISC.

La central nuclear de Almaraz, la segunda más vieja después de Garoña, está a punto de solicitar la extensión de su vida útil, y según algunas fuentes del sector, “hay que presentar la imagen de que las centrales nucleares están en perfectas condiciones para alargar su funcionamiento, pero, visto lo visto, con un regulador como el actual, lo mejor es que no lo hagan”.

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