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De nuevo Donald Trump hace de las suyas. La supuesta filtración de que el país dejará de formar parte del Acuerdo de Cambio Climático de París ha levantado una polvareda de dimensiones mundiales.

Y las reacciones no se han hecho esperar. Bruselas considera que sería “decepcionante” si se confirman los rumores y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha dicho que Europa tiene la “obligación” de plantarle cara porque está en juego el futuro del mundo. No obstante, aclaró que se debe distinguir la forma de pensar y actuar de Trump de la de los estadounidenses: “Estados Unidos es Estados Unidos y Trump es Trump”.

Y Europa no está sola. Hace ya una semana, se alió con Canadá y China para defender el Acuerdo de París frente a Trump. El comisario de Energía y Acción Climática, Arias Cañete, hizo uso de Twitter, imitando al presidente norteamericano, para decir que “el mundo puede contar con Europa para mantener el liderazgo en la lucha climática global”. Y el vicepresidente del Ejecutivo comunitario responsable de la cartera energética, Maros Sefcovic, ha añadido que no cree que la decisión cambiara el curso de la humanidad recalcando que la UE no contempla “ningún plan B”.

También el primero ministro indio, Narendra Modi, ha dicho que su país seguirá comprometido en el cumplimiento del Acuerdo de París aunque Estados Unidos decida finalmente retirarse. “Desde el punto de vista moral, sería un delito” degradar el medio ambiente además de que “el mundo no solo está interconectado, también es interdependiente”.

“Esto es una guerra sucia, se utiliza un medio solvente para hacer creíble ese anuncio pero lo que subyace de todo eso es una pelea muy fuerte entre dos grupos que rodean al presidente”, explica Teresa Ribera, directora del IDDRI, “él es como un niño caprichoso y consentido, no hay más que ver lo que ocurrió en el G7, que fue una puesta en escena lamentable”.

Las consecuencias económicas de retirarse del Acuerdo “son difíciles de calcular, pero seguro que pierde peso político internacional, pierde el apoyo de sus socios tradicionales y por tanto su influencia, lo que supone un coste político muy alto y una incidencia económica en las empresas del país”, explica. “Los inversores y la industria norteamericana le han dicho que si está loco, su decisión podría dificultar el acceso a la financiación y después dejaría obsoleta la tecnología americana”, refiriéndose al potencial de la economía digital.

La experta en cambio climático advierte de que “Estados Unidos quedaría excluido del mundo” porque todos los demás seguirán en el acuerdo frente al país norteamericano, que “no va a poder participar, ni siquiera opinar, en nada”. Un paso más hacia el aislacionismo.

En España, las organizaciones ecologistas han visto la noticia como un “jarro de agua fría” ante el cual el resto del mundo tendrá que mantenerse “firme” y “redoblar esfuerzos”. “Desde enero pasado Donald Trump está avisando, tiene a todos con la alerta máxima, disfruta de tener al mundo en vilo, pero es que en su propio entorno hay mucha división y podemos esperar cualquier cosa”, señala José Luis García Ortega, responsable de Energía de Greenpeace España, “se abren muchas opciones, desde retirarse del Acuerdo de París e incluso de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU, hasta mantenerse pero cambiando el Plan Obama, las normas de París son tan flexibles que permiten hacerlo”.

La directora ejecutiva de SEO/Birdlife, Asunción Ruiz, ha dicho con contundencia que “si realmente hay un enemigo común en el siglo XXI, ese es el cambio climático, por lo que el planeta y la humanidad requiere que los países poderosos estén también en la primera línea luchando contra sus efectos. Más pesimista se muestra el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, que califica de “retroceso y golpe importantísimo” contra la puesta en marcha del Acuerdo de París. “Estados Unidos, lejos de hacerse grande, se hace más pequeño”, al perder su posición de liderazgo.

Al otro lado del Atlántico, uno de los ‘popes’ de las tecnológicas estadounidenses, Elon Musk, y hasta ahora amigo de Trump, ha advertido que “dimitirá del consejo de empresarios que aconseja al presidente estadounidense, si EEUU se retira del acuerdo climático de París.

Y el senador demócrata Bernie Sanders ha señalado que la eventual salida de su país del Acuerdo de París supondría un “terrible error”. Para el que compitió con Hillary Clinton en las pasadas elecciones de EEUU, “es una crisis de extraordinarias consecuencias que exige una estrecha cooperación internacional”, pero en el país hay mucha gente comprometida contra el cambio climático, tomando medidas e invirtiendo miles de millones en la reducción de emisiones. “Al margen de lo que diga o haga Trump, no penséis que el pueblo de EEUU está dando la espalda a esta crisis”, ha dicho.

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