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La Unión Europea es una ‘yonqui’ de los combustibles fósiles. Prácticamente, a excepción de Noruega, el Mar del Norte y poco más, no se producen combustibles fósiles en el Viejo Continente y se acaban por comprar a terceros países productores de petróleo y gas natural.

La dependencia de algunos países es altísima, como el caso de España (70% aprox.). Se necesitan los combustibles fósiles como el comer, y claro, la transición energética no será tan fácil como algunos prevén porque esa dependencia es como el ‘yonqui’ que quiere dejar la droga.

Europa quiere liderar la revolución energética hacia un modelo de renovables. Acabar con el consumo de petróleo y gas natural será complicado por no decir imposible. Pero se puede. Hay tecnologías suficientes como para que se produzca una disrupción en el modelo energético actual.

Un informe del Parlamento Europeo, titulado Tendencias globales para 2035, sobre materia geopolítica internacional, advierte de que la descarbonización en Europa tiene una desventaja que hay que tener muy en cuenta: la inestabilidad geopolítica que un cambio a las energías renovables podría desatar en los países productores.

Muchos países europeos dependen del petróleo y el gas; consumen muchísimo y en algunos casos Europa se come buena parte de esos recursos. Por ejemplo, los combustibles  fósiles comprenden más del 50% de las exportaciones de mercancías de la República del Congo, Omán, Rusia y Kazajistán, más del 75% de las exportaciones de Arabia Saudí, Qatar, Azerbaiyán y Kuwait y más del 90% de las exportaciones de Nigeria, Argelia, Angola e Irak.

Si a esos países, que muchos están cerca de Europa, se les deja sin su principal fuente de ingresos, podrían desencadenar disturbios. La mayoría de estos gobiernos se verían contra la espada y la pared para mantener el bienestar social que depende de los ingresos del petróleo y el gas.

Un ejemplo actual es el problema generado en Venezuela, el país con mayores reservas de petróleo del mundo. Estos últimos años, con un precio bajo del petróleo, ha generado un conflicto como el que se puede ver, imagínense si no hubiese petróleo lo que podría suceder.

Adiós a las exportaciones

El servicio de estudios del Parlamento Europeo cree que la mayoría de los países ya dejarán de exportar tantos combustibles. Con las energías renovables, sobre todo eólica y solar, con edificios más sostenibles y eficientes y la irrupción del vehículo eléctrico, el concepto de expotación de energía podría prácticamente desaparecer.

Pero el informe señala que habrá que mantener una cierta cuota de GNL para cuando esos países no puedan suministrarse solo con renovables y actúen como respaldo a los sistemas eléctricos.

El informe también tiene un capítulo aparte sobre la lucha contra el cambio climático en el que, entre otras cosas, advierte de las grandes migraciones por culpa de este fenómeno que irán a más en los próximos años y que para 2035 podría cambiar el panorama social en el Viejo Continente.

 

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