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La semana pasada la OPEP acordó reducir la producción de petróleo por primera vez en ocho años, para así reducir el exceso de oferta mundial y que puedan subir los precios. Además, quiere ampliar el acuerdo a otros productores y por eso ha pedido reunirse con otros 14 países más para discutir nuevas reducciones. Se espera que nueve de esas naciones participen en las reuniones.

Mientras se decide qué van a hacer en su conjunto, ya hay un país, el mayor productor de petróleo del mundo, que está empezando a recortar. Arabia Saudí. De hecho, ya ha comenzado a decir a sus clientes que reducirá los envíos de crudo a partir de enero a las refinerías de Europa y América del Norte, no así a las refinerías asiáticas, que mantendrán las cuotas.

Saudi Arabian Oil Co., la empresa estatal conocida como Saudi Aramco, ya ha empezado a informar a sus clientes y es más, dos consultoras internacionales, PIRA Energy Group y Energy Aspects Ltd., también han dicho que Riad ha empezado a reducir las llamadas nominaciones mensuales, es decir, la cantidad que las refinerías reciben en el marco de contratos a largo plazo.

Pero, ¿por qué no recortan en las refinerías de Asia? Al menos a cinco de ellas se les ha dicho que van a recibir los volúmenes normales de sus contratos a largo plazo en enero, y otras tres también les han confirmado que recibirán los volúmenes adicionales que solicitaron.

Arabia Saudita aumentó la producción de petróleo a un máximo histórico de casi 10,7 millones de barriles por día en julio. Desde entonces, se ha reducido ligeramente a 10,5 millones de barriles diarios en noviembre, según datos de Bloomberg. Y hace un año, Riad estaba produciendo 10,3 millones de barriles por día.

Arabia Saudita vende más del 60% de su crudo a Asia, según la Energy Information Administration de Estados Unidos. La región, hogar de China, hambrienta de energía, y la India, ha sido el centro de una batalla por la cuota de mercado entre Arabia Saudita, Irán, Irak, Rusia y otros productores, y les interesa mantenerse allí.

Pero el recorte no solo es de Arabia Saudí. Kuwait Petroleum Corp., que controla la producción de petróleo en el emirato, también ha comenzado a trabajar para reducir la producción a partir de enero en conformidad con el acuerdo de la OPEP.

El presidente de PIRA, Gary Ross, ha anunciado que Arabia cumplirá su promesa y reducirá la producción en 486.000 barriles por día, lo que supone un recorte de poco más de 10 millones de dólares.

Por su parte, Amrita Sen, analista jefe de mercados de petróleo de Energy Aspects, ha advertido que Saudi Aramco ha realizado “un ejercicio de la tolerancia operacional y reducirá las nominaciones como se espera” tras el acuerdo de la OPEP. “Y después de recortar el crudo a Estados Unidos y a Europa tal vez, el siguiente destino sea alguna refinería de Asia”, añadió.

Saudi Aramco tiene la capacidad, en virtud de los contratos a largo plazo, de abastecer a entre el 5% y el 10% del volumen bajo las denominadas reglas de tolerancia operacional. La tolerancia permite afinar la capacidad exacta de los diferentes buques petroleros pero también se puede utilizar para reducir los suministros de manera unilateral.

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