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A falta de conocer las dos últimas resoluciones que concreten las reglas de la subasta de renovables y el día de la convocatoria, la Orden ETU/315/2017, de 6 de abril ya ha cambiado algunas cifras que aparecían en el borrador para el procedimiento de asignación del régimen retribuido específico en la subasta y los parámetros retributivos.

Estos cambios mueven un poco las piezas del ajedrez, al reducirse las ayudas a la inversión, ahora un 22% para la fotovoltaica y un 11% a la eólica, al aumentar las horas de funcionamiento de la eólica (de 2.800 a 3.000) y al rebajar el parámetro de los costes de explotación de las centrales (un 2,5% para la eólica y un 0,5% para la fotovoltaica). Sin embargo, según fuentes del sector, “apenas va a suponer una diferencia en el resultado, porque prácticamente todos los proyectos van a buscar el descuento máximo, independientemente de la tecnología“.

En un principio, parecía que Nadal quería evitar repetir el fiasco de la primera subasta, la de enero de 2016, cuando todos los ganadores fueron proyectos a cero subvención, pero todo indica que va a volver a ocurrir.

“Es cierto que existe un suelo tope de ofertas, que en el caso de la eólica es de un máximo del 66% sobre el CAPEX y en la fotovoltaica es del 59% según el borrador, para evitar que nadie ofreciera el descuento máximo, el del 100%, porque se saldría de las tablas”, añaden las fuentes, “pero no solo se va a ofertar a precio cero, podría haber una gran batalla de precios negativos“.

Por eso, UNEF ha anunciado que va a presentar un recurso al Tribunal Supremo para que aplique medidas precautelares y suspenda la subasta. “Lo que pedimos es que se quite el suelo para las ofertas y que no sea marginalista, que se presenten proyectos tan baratos como quieran, lo que sería una medida también buena tanto para los consumidores y para el sistema”, señalan fuentes fotovoltaicas.

Y es que la resolución del pasado sábado “permite que la eólica tenga opciones de ganar si el descuento ofertado es menor al 6%, con descuentos superiores a ese porcentaje gana la fotovoltaica”.

Aunque si se llega al descuento máximo y hay un empate “entonces entra la orden de mérito, que es el número de horas de funcionamiento y entonces ganaría la eólica, y si vuelve a haber empate, ganaría el proyecto más grande y si aún así hay empate, entonces ganaría el proyecto que pujara más rápido, como ocurre en los concursos de televisión”, explican.

Pero ¿por qué interesa participar en una subasta en la que todo el sector sabe que ganarán las ofertas que vayan a prima cero? “Porque estás en un entorno regulatorio y podrás pedir financiación con más tranquilidad a los bancos, además tras la reforma eléctrica los parámetros de retribución se modifican cada tres años, y podría ser que ese proyecto se beneficie en el futuro, algo que no ocurriría con los proyectos que entran directamente a pool”.

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