Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

El sector gasístico español necesita ampliar las interconexiones con Europa, y en concreto, mediante el ‘siempre esperado’ gasoducto MidCat, ahora renombrado Step I, el proyecto que podría unir España con Francia pero que no termina de ver la luz.

“Sabemos que no va a ser fácil su puesta en funcionamiento, el regulador francés y la industria francesa están obstruyendo su construcción mientras nuestra industria está perdiendo dinero”, ha advertido Juan Vila, presidente de GasIndustrial, durante la segunda Asamblea Anual de la Asociación, “pero es que además el MidCAt es necesario si queremos que España forme parte de la Unión Energética”.

Podría parecer sencillo colocar una tubería de 325 kilometros a través de la frontera entre ambos países, pero como los costes en el territorio galo los tendrían que asumir los franceses, es ahí donde está el tapón. Porque el mayor monto lo tienen que poner el lado galo.

Así también lo explicaba María Fernández, vicepresidenta de la CNMC, que aunque se mostró a favor de aumentar las interconexiones gasistas, hay que hacerlas “con prudencia, sin pasarse con las inversiones y, sobre todo, determinando quién paga las mismas porque al final todo se basa en el precio”.

“Con el aumento de las interconexiones gasísticas, podríamos conseguir mayor liquidez en el MIBGAS, y por lo tanto bajarían los precios para nuestra industria, lo que redundaría en mayor competitividad al reducirse sus costes energéticos”, ha añadido Vila, “además de que así se puede converger con el resto de mercados europeos”.

Esa convergencia no se dio durante la ola de frío del pasado mes de enero, donde el precio del gas subió en exceso y como consecuencia, encareció la tarifa eléctrica. “En los últimos meses, solo en dos territorios se disparó el precio del gas, en España y en el sur de Francia (porque el norte tiene otro mercado diferente)”, ha explicado Antonio Llardén, presidente de Enagás, “y esto fue así porque a ambos les falta desarrollar sus infraestructuras, aunque en el caso español, el problema es que no hay interconexión con Europa“.

Por eso, Llardén espera que “el nuevo presidente de Francia cambie de opinión en las relaciones gasísticas con España, porque si tiene intención de cerrar nucleares, se demandará más gas, pero no solo por eso, sino también por una cuestión de seguridad energética y de precios”.

Pero ¿qué piensa de todo esto el Gobierno? Según Daniel Navia, secretario de Estado de Energía, “las interconexiones de electricidad y gas con Europa son nuestra prioridad estratégica, pero es un tema difícil porque planeta resistencias, no vamos a decir que no, por eso el papel de la Comisión Europea es fundamental”.

Para el responsable de Energía, “éste es un caso claro donde la Unión Europea debe jugar un papel fundamental entre los estados miembros, puede ser o no ser el mejor proyecto financiero del mundo, pero si la Unión Europea rige sus decisiones solo por objetivos financieros, no llegaremos a ninguna parte”

Por eso, ha aclarado que “en nuestras negociaciones del ‘paquete de invierno’ pedimos que el objetivo de desarrollo de las infraestructuras sea vinculante, además de financiación adicional para esta interconexión”. Al igual que Llardén, confía en que “el nuevo gobierno francés pueda impulsar todo este proyecto porque hasta ahora ha ido muy lento”.

Artículos relacionados:

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

Dejar respuesta

tres × 5 =