Greenpeace advierte que los Gobiernos central y aragonés no buscan soluciones para un futuro sin carbón

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A raíz de las declaraciones realizadas por varios responsables políticos después de que Enel-Endesa anunciara su voluntad de cerrar dos centrales térmicas de carbón, una Teruel y otra en León, Greenpeace ha pedido sendas reuniones urgentes al secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, y al presidente del Gobierno de Aragón, Francisco Javier Lambán, para trasladarles su preocupación por la falta de soluciones y propuestas que aborden la transición sostenible hacia un futuro sin carbón.

Greenpeace recuerda que el anuncio de Enel-Endesa de cerrar en 2020 las térmicas de carbón de Andorra (Teruel) y Compostilla (León) era un hecho previsible para el que las Administraciones no han querido prepararse y para cuyos trabajadores ahora parece que no tienen alternativas ni públicas ni privadas. Greenpeace presentó ya en 2016 un informe con alternativas para la cuenca minera de Teruel.

Además, para la organización ecologista, resulta evidente que estas centrales no serán las últimas en cerrar, dado que desde Europa se exige trabajar contra el cambio climático y los problemas de salud provocados por la contaminación del aire, igual que se apuesta por el abandono de las subvenciones al carbón. Las 15 térmicas de carbón españolas emiten el 30% de las emisiones de CO2 industriales y son responsables de más de 1.500 fallecimientos al año.

“Las Administraciones y las empresas responsables deben buscar soluciones y apostar por una transición sostenible hacia un futuro sin carbón que sea justo con las personas y con el medio ambiente, lo contrario es irresponsable y frena tanto el emprendimiento como la cooperación en la búsqueda de un futuro mejor”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.

Greenpeace considera que los diferentes Gobiernos deben apoyar el desarrollo sostenible, por lo que decisiones coherentes como la de Endesa de iniciar el necesario cierre del carbón debería ser aceptada dentro de la normalidad. Además, exige que el resto de empresas pongan en marcha un calendario para el abandono completo de la extracción, importación y quema de carbón.

Greenpeace señala que, a pesar de todos los fondos destinados para la transición, es difícil encontrar casos favorables donde el sector del carbón haya usado los fondos de forma eficiente para la transición justa y a día de hoy no existe un plan claro y valiente que garantice un futuro para las personas que han vivido del carbón y de las térmicas.

En su carta al Secretario de Estado de Energía, Greenpeace también ha pedido tratar el tema de las presuntas pérdidas del parque nuclear y la situación de las energías renovables.

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