Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker; el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro luso, António Costa, han sellado un acuerdo sobre la futura construcción del Almacén Temporal Individualizado (ATI) de residuos nucleares en Almaraz (Cáceres).

“Tras nuestra reunión en Malta el 3 de febrero y el amistoso acuerdo del 21 de febrero, a iniciativa del presidente Juncker, hemos llegado a un acuerdo sobre el caso de Almaraz”, indicaron en un comunicado conjunto, con ocasión de su reunión en el marco de la cumbre de la UE que trató las directrices para negociar el “brexit”.

Según dijeron, el acuerdo se basa “con solidez” en un conjunto de conclusiones operacionales que “sientan el camino para la implementación del acuerdo y ofrecen fuertes garantías para todas las partes”.

“Gracias a la asistencia continuada y a la mediación de la Comisión Europea en este proceso, hemos llegado a un acuerdo en beneficio de todos”, subrayaron, a la vez que recalcaron su “compromiso para implementarlo fielmente”.

Las tres partes indicaron que trabajaron “en espíritu de buenas relaciones de vecindad” y de manera “constructiva, con la voluntad de encontrar soluciones pragmáticas”.

Igualmente, señalaron que acelerarán el trabajo del grupo de alto nivel sobre Interconexiones para el Suroeste de Europa y reiteraron su “firme voluntad de desarrollar proyectos europeos de interconexión que unan nuestros mercados energéticos”.

La construcción del ATI de Almaraz, situado a 100 kilómetros de la frontera lusa, provocó un incidente entre el Gobierno español y el portugués, que incluso llegó a interponer una queja ante la Comisión Europea al entender que España no había valorado el impacto transfronterizo del proyecto.

Los Ejecutivos de ambos países alcanzaron un acuerdo “amistoso” que preveía que Portugal retirase la queja y por el que España se comprometía a no hacer nada “irreversible” y a no autorizar el funcionamiento del almacén hasta que Lisboa estudiara la información pertinente sobre la infraestructura.

La CE recordó que, tras una visita de las autoridades portuguesas y altos funcionarios comunitarios a Almaraz el 27 de febrero, las autoridades españolas “compartieron una cantidad sustancial de información detallada sobre aspectos medioambientales y de seguridad” del proyecto.

El análisis del Gobierno portugués resultó en diferentes conclusiones y recomendaciones para responder a sus preocupaciones sobre los potenciales efectos transfronterizos del almacén.

Esas recomendaciones fueron presentadas a las autoridades españolas y a los servicios de la CE, que se mostraron de acuerdo con los asuntos abordados, apuntó el Ejecutivo comunitario.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aseguró entonces que las medidas que exigirá al operador abordarían la totalidad de las recomendaciones hechas.

La CE indicó también que las partes han acordado asimismo continuar el intercambio de información sobre el almacén, y para ello España ya ha invitado a Portugal a nombrar a representantes que asistan a la reunión anual de información organizada en el municipio de Almaraz para informar al público sobre cuestiones relacionadas con la operación de la planta nuclear.

Igualmente, las autoridades españolas acordaron compartir con las portuguesas cualquier otra información relevante sobre el almacén.

Artículos relacionados:

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

Dejar respuesta

veinte − 6 =