Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

Peor no se puede empezar el año 2017. No es cuestión de aguar las fiestas, pero la entrada de año va a ser más dura por culpa de la energía. Todo será más caro a partir del próximo 1 de enero.

A pesar de que el Gobierno ha congelado los peajes -que suponen la mitad de los recibos de luz y gas-, la otra parte, el componente energético encarecerá las facturas.

Para muestra tenemos la refacturación que deberán aplicar las compañías eléctricas en el PVPC, la tarifa regulada, que poseen la mayoría de los españoles. A eso hay que sumar la pequeña subida por el nuevo margen de comercialización del PVPC. La subida es leve, pero sube.

Y a esto habrá que poner los ojos en el mercado eléctrico. Su comportamiento no se espera nada bueno para el próximo mes de enero, aunque los futuros marcan precios algo más bajos que con el que ha cerrado diciembre.

En el caso del gas, la tarifa de último recurso (TUR) subirá una media del 3,5% a partir de enero.

Por su parte, la bombona de butano empezará el año con el precio de 12,28 euros que marcó en noviembre y que se mantendrá hasta que se revise el tercer martes de enero. Si el precio del crudo sigue hacia arriba probablemente veremos una nueva subida para esas fechas.

Sobre los carburantes, han terminado el año en máximos anuales -1,215 euros para el litro de gasolina y 1,105 euros para el de gasóleo- tras unas semanas de fuertes repuntes que, previsiblemente, se prolongarán en el arranque de 2017.

A partir del 1 de enero se hace efectivo el recorte de los productores OPEP y no OPEP en el mercado de crudo. Eso llevará al alza al petróleo.

Artículos relacionados:

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

Dejar respuesta

cinco × uno =