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La semana pasada se filtró el borrador de la que será la nueva Directiva europea de Energías Renovables que marcará el devenir de este sector a partir de 2020. En ella, se permite a los estados miembros una libertad más amplia para apoyar las energías renovables a partir de 2020, bajo ciertas condiciones.

Un acuerdo que ha sido alcanzado entre la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, junto al vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel. Dicho acuerdo obtuvo el visto bueno del vicepresidente de la Comisión para los asuntos energéticos, Maros Sefcovic, y el comisario de Energía y Acción contra el Clima, el español Miguel Arias Cañete.

Pero esa libertad no es compartida por parte de los funcionarios de Bruselas. Según cuenta el portal Euractiv, la Dirección General de Competencia, en manos de Céline Gauer, ha remitido una nota en la que afirma estar en total desacuerdo con las medidas acordadas entre la comisaria Vestager y Alemania.

Además, Gauer tiene el apoyo de buena parte de sus funcionarios así como de los Servicios Legales de la Comisión Europea. Ven el texto como una pérdida de poder por parte de Bruselas ante los Estados Miembros, que podrían campar a sus anchas a la hora de financiar los proyectos de renovables.

Concretamente, ven el pacto como una maniobra política. Aseguran que permite mucho espacio para que los Estados Miembros de la UE financien los proyectos que quieran. Ellos argumentan que debilita la capacidad de la Comisión para aprobar o rechazar determinados proyectos sobre la base de las normas sobre ayudas estatales de la UE.

“La Dirección General de Competencia está preocupada por las partes del artículo 4 de la propuesta de Directiva que contiene disposiciones sobre los sistemas de apoyo para las energías renovables”, dice una nota interna a la que ha tenido acceso Euractiv. Los tratados de la UE dan a la Comisión “la competencia exclusiva para determinar si las medidas de ayuda estatal deben considerarse compatibles con el mercado interior”, subraya la nota. Estas disposiciones “deben, por lo tanto, ser eliminadas”, afirma la nota firmada por Céline Gauer, directora general de Competencia.

Hasta ahora, todas las ayudas públicas a las renovables de los países de la UE pasaban por manos de Competencia, que ha sido el organismo encargado de dar el visto bueno. Podrían declararse las ayudas legales o ilegales. Ha habido casos para todos los gustos, pero casi siempre se ha dado el visto bueno a las ayudas a las renovables.

Esta lucha interna entre los funcionarios de Competencia y su comisaria y el equipo energético de la Comisión Europea salta en el peor momento, a una semana para que se presente el denominado Paquete de Invierno con las nuevas directivas en materia energética de cara a cumplir los objetivos fijados para 2030 en el Acuerdo de París.

Además, este movimiento de la comisaria Vestager para relajar las normas sobre ayudas estatales de la UE sobre energías renovables puede ser visto como una manera de igualar la aprobación de la Comisión para los llamados “mecanismos de capacidad”, que han permitido a los estados miembros apoyar el carbón, el gas o los proyectos nucleares para la seguridad por razones de suministro.

¿Quién se llevará el gato al agua? ¿Alemania y Vestager o los servicios jurídicos de la Comisión y los funcionarios de Competencia? La guerra está servida.

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