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Gradisal. Así se llama el innovador proyecto que el Gobierno cántabro ha puesto en marcha para tratar de reducir el coste energético de de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), que alcanzan los 3,5 millones de euros anuales entre los 69 centros que existen en la región.

Se trata de un proyecto pionero en España, una tecnología que permite la obtención de energía renovable marina a partir de la mezcla de masas de aguas con distinta concentración de sal.

El Gobierno cántabro, a través de la sociedad pública MARE, la Universidad de Cantabria y la empresa de base tecnológica Apria Systems han unido sus esfuerzos para arrancar este proyecto que tiene una duración de dos años y supone una inversión de 461.657 euros.

Gradisal se apoya en el uso de la tecnología de electrodiálisis reversa (EDR), que utiliza membranas para la obtención de energía renovable marina mediante gradiente salino.

Según cuenta la prensa cántabra, su producción se consigue directamente a partir de la diferencia en la concentración de sal entre el agua marina y la tratada en las estaciones, en este caso al devolver la residual depurada al mar. Es esa diferencia en la salinidad la que, mediante un proceso espontáneo y reversible, libera energía que se transforma en eléctrica en un proceso que no genera CO2 ni gases de efecto invernadero, que no consume sales ni reactivos, y que tampoco tiene un coste asociado al combustible.

Según la vicepresidenta del Ejecutivo regional y consejera de Investigación y Universidades, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, el proyecto Gradisal  posiciona a Cantabria a la cabeza en el desarrollo de una de las tecnologías más prometedoras para la generación de energía renovable marina. La tecnología EDR solo encuentra precedentes en Italia y Holanda.

En un primer término el proyecto se lanzará en cinco depuradoras: son las de San Vicente de la Barquera; San Pantaleón, en las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel; Comillas; San Román de la Llanilla, que da servicio a Santander; y Castro Urdiales.

El Gobierno de Miguel Ángel Revilla espera así reducir el coste energético de sus centros de depuración de aguas residuales entre un 15% y un 25%.

Para Díaz Tezanos el proyecto es ejemplar, ya que “aúna factores elementales y prioritarios en la política de este Gobierno: investigación, cooperación entre instituciones y empresas, trasferencia de conocimiento hacia el tejido productivo, apuesta por las energías renovables e innovación”.

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