Una reforma adecuada y necesaria para el gas español

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Ramón Roca.
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La reforma del gas ha dado sus primeros pasos. Este sábado el BOE ha publicado las primeras pinceladas y deja unos recortes de 238 millones para las empresas, que serán suficientes para que se corte la sangría del déficit de tarifa. Pero también un ajuste que no hace demasiado daño a las empresas del sector. Todas pueden asumir con garantías dichas correcciones y pueden mirar el futuro con mayor tranquilidad. Así lo han trasladado este lunes tanto Enagás como Gas Natural Fenosa. Ambas compañías aseguran que no tendrá mucho impacto en sus cuentas de resultados.

El Gobierno ha actuado a tiempo. Hay que decir que por una vez no va a dejar a nadie muy descontento en comparación a otras actuaciones que ha realizado, como en el sector eléctrico. Las diferencias son cuantiosas. La primera de ellas es el diálogo que han tenido la Administración y los principales actores del sistema gasista. Es un acierto por parte de Industria. Debería aplicarse igual con las eléctricas y renovables. Hablar no es malo y un buen resultado de ello es esta reforma del gas.

Ramón RocaOtra diferencia es que se corta de raíz el problema. Ahora no se va a dejar que se haga más grande el agujero del déficit de la tarifa del gas. Algo que no ha sucedido con el de la electricidad que ha incrementado nada más y nada menos que hasta los 30.000 millones de euros. Y claro, ahora es más complicado taparlo.

Ahora falta la segunda parte de la reforma. No se sabe si el Gobierno se ha guardado lo mejor o lo peor para el final pero todo apunta a que son flecos que prácticamente no tendrán impacto económico en las compañías. Pero a lo mejor sí en el sistema, y por lo tanto, en el consumidor final.

De momento, el Gobierno se ha apresurado a decir que no va a tocar los peajes por lo que no se trasladará ninguna subida al precio final del gas. También es cierto, que cuantos más usuarios haya de gas (ahora hay unos siete millones en toda España) será más factible afrontar el agujero del déficit. Es ahí donde las empresas han ganado el pulso al Gobierno ya que se facilitará y apresurará para que el gas se instale en más hogares. Aparte de dar una esperanza de vida a las instalaciones de 40 años.

Otra cosa es lo que suceda finalmente con Castor. El almacén subterráneo de gas de Florentino Pérez puede salir caro al consumidor. El Gobierno ha insistido en que el pago de la indemnización a ACS no se trasladará al usuario. Ojalá sea así, pero hasta ahora siempre que han podido lo han hecho. Lo normal es que una empresa traslade unos impuestos a sus clientes. ¿Por qué no iba a hacer lo mismo el Gobierno con todos sus contribuyentes? Al final, siempre el pato lo pagamos entre todos.

Es por ello, que hay que reconocer que esta reforma del gas nos ahorrará mucho dinero. Imagínense cuál sería el agujero del déficit dentro de unos años. Ahora, nuestros bolsillos no lo notarán tanto. Algo es algo.

Ramón Roca es director del Periódico de la Energía.

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