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El nombramiento de Arsenio Fernández de Mesa como consejero independiente de Red Eléctrica ha vuelto a escandalizar a la sociedad. De nuevo, una nueva puerta giratoria cuando parecía que ya no se iban a realizar más este tipo de acciones. Pero los políticos siguen erre que erre, sobre todo en el Partido Popular, pagando los servicios prestados, a amigos o a compañeros de filas.

Red Eléctrica lleva casi 15 años haciendo girar la puerta para que entren los políticos en su consejo de administración.

Ha pasado de poseer un consejo de administración totalmente empresarial a convertir el mayor órgano de gobierno de la compañía en un cementerio de elefantes de la política española.

En 1999, un año después de la OPV, con Pedro Mielgo a la cabeza como presidente ejecutivo de la compañía, Red Eléctrica tenía como consejeros a grandes ilustres del sector eléctrico como Rafael Miranda, Victoriano Reinoso, Javier Herrero, Antonio Tuñón o Pedro Rivero. Además, la SEPI tenía a tres consejeros y como independientes estaban empresarios como Antonio Garamendi, Pablo Isla y Joaquín Clotet.

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Las eléctricas eran accionistas del operador del sistema. Tenían presencia en el consejo además de los tres de la SEPI. Se mantuvo bastante este organigrama pero cuando Bruselas cambió las reglas de juego y las eléctricas tuvieron que salir del capital de la compañía el panorama fue otro. Se iniciaron las puertas giratorias. En vez de seguir con profesionales del sector, los partidos políticos gobernantes decidieron meter mano y entrar en el consejo.

Así, el Partido Popular, en la última época de José María Aznar colocó en marzo de 2003 a Enrique Lacalle, que fue diputado del Partido Popular por Barcelona en 1989 y luego fue concejal en al Ayuntamiento de la Ciudad Condal también en el mismo partido. Estuvo poco tiempo, poco más de un año en el consejo de Red Eléctrica.

También en 2003 el operador del sistema fichó o el PP colocó en el consejo a José Manuel Serra Peris, que años antes fue secretario de Estado de Industria y Energía y tuvo varios cargos en la Administración del Estado.

consejo-de-administracion-ree-2003

Ya en julio 2004 aterrizó en el consejo de administración de la compañía Luis Atienza, que luego fue presidente de la misma hasta marzo de 2012. Un año después, abandonan ya el consejo todas las eléctricas. Las últimas en hacerlo fueron Iberdrola y Unión Fenosa. Cuando sucedió eso, Atienza levantó la veda y empezó el riego continuo de enchufados al consejo de administración.

En 2005 llegaron Francisco Javier Salas Collentes, que fue presidente del INI en el anterio gobierno socialista y Martín Gallego Málaga que fue secretario General de Energía con Felipe González.

Asimismo, aterrizó en el consejo en mayo de 2005 María de los Ángeles Amador. Primera mujer ministra en la democracia. Fue ministra de Sanidad en 1993 con Felipe González. 12 años después sigue en el consejo de administración de la compañía. Este año ya tiene que renunciar a su cargo.

Hubo un parón. Aguantó Atienza con la mayoría de miembros del consejo de administración. La siguiente puerta giratoria no llegó hasta mayo de 2008 con Arantza Mendizabal, que fue diputada por el PSOE durante seis legislaturas. Ahí es nada.

Mendizabal vino de la mano con José Folgado, del Partido Popular. Atienza lo nombró en 2008. Era el único del PP en el órgano de gobierno del operador del sistema.

Así, hasta abril de 2010 cuando fue nombrado consejero el exministro socialista Miguel Boyer. Este nombramiento fue muy criticado, pero no se bajó de la burra y se mantuvo cuatro años.

En marzo de 2012, Luis Atienza renuncia a continuar como presidente y el PP, recién aterrizado en el Gobierno colocó a José Folgado. Para ser presidente antes hay que ser consejero, y él era el único que lo fue antes. Cinco años después sigue como presidente.

Tras su llegada a la presidencia, saltó el mayor escándalo conocido en cuanto a puertas giratorias se refiere. La compañía propone a Ignacio López del Hierro, marido de María Dolores de Cospedal, y a Alberto Nadal junto al economista Juan Iranzo como consejeros.

El amiguismo total. Fue tal el escándalo que López del Hierro y Nadal tuvieron que ceder ante la presión social y mediática. A Nadal lo colocaron como secretario de Estado de Energía a los pocos días.

Ante eso, Folgado se vio en la obligación de cambiar la estrategia y colocó en el consejo a otra gente con menos perfil político. Aunque los nombramientos por parte de la SEPI si eran conocidos dentro del PP como Alfredo Parra, Francisco Ruiz y Fernando Fernández.

Además de a Iranzo, también fichó como independientes a dos mujeres, Paloma Sendín y Carmen Gómez de Barreda. Una funcionaria de carrera y experta en energía y la otra profesional del sector energético.

Pero a pesar de ello, Folgado no tardó en volver a traer a gente del PP al consejo. Así, en noviembre de 2012 entró María José García Beato, que estuvo en el equipo de José María Michavila en el Ministerio de Justicia.

Y ya en los últimos años, y que son más conocidos por su cercanía, el PP ha colocado en el consejo a Santiago Lanzuela, después a Agustín Conde, exalcalde de Toledo (PP) y ahora secretario de Defensa con Cospedal, y el último el de Arsenio Fernández de Mesa.

¿Hasta cuándo seguirá esto? Con lo visto, a PP y PSOE no les da ninguna vergüenza. Basta ya de tanto enchufismo.

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3 Comentarios

  1. Esta no deja de ser una forma más de corrupción, y constituye un insulto a los profesionales que trabajan en la empresa correspondiente, en este caso Red Eléctrica. Debe denunciarse y perseguirse hasta que el consejo de la empresa responda a la profesionalidad y conocimiento del sector que le son propios.

  2. El mantenimiento económico de tan “insignes” consejeros estriba en mantener lo más alejado posible, el lugar de generación de la energía eléctrica, del lugar de consumo, y parece que lo están consiguiendo. El sistema se mantiene, el precio de la “luz”, sigue creciendo. ¡Pobre consumidor!. Pero eso sí, esto tiene solución…

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