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La Unión Europea lucha por convertir todos los mercados eléctricos en uno solo. Aquello que denominan el Mercado Único de la Energía. El objetivo no es otro que los precios de la energía (electricidad y gas) se acerquen lo máximo posible entre los 28 Estados Miembro.

Pero el equipo de Maros Sefcovic y Miguel Arias Cañete se están encontrando con un problema. Ese problema se llama la bipolarización del precio de la electricidad. Este fenómeno se ha acuciado en las últimas semanas con el parón nuclear francés y que ha partido Europa en dos.

Los mercados del Norte no se han visto afectados mientras que todo el Sur (Italia, España y Portugal) se han visto muy contagiados por la subida de precios de la luz. También Bélgica. Dejemos aparte a Reino Unido, que por ser una isla tiene normalmente precios más caros.

Este pasado febrero se ha visto como el precio medio de la electricidad en países como Francia, España, Portugal o Italia estaban muy parejos, por encima de los 50 euros MWh.

Sin embargo en el Norte de Europa viven totalmente tranquilos sin contagiarse de la gripe nuclear francesa y tienen unos precios de la energía mucho más bajos como es el caso de los países nórdicos, Polonia, Alemania y Holanda. En estos mercados se pueden ver precios levemente por encima de los 30 euros. (Ver gráfica).

europa-bipolar

En esta gráfica del consultor Francisco Valverde, se puede ver como la bipolarización lleva ya varios meses en Europa.

La previsión es que en los próximos meses los precios se vayan acercando, pero las características de los distintos mercados eléctricos y los mix eléctricos de cada país hacen muy complicado ver en pocos años un precio eléctrico parecido en Polonia y en España.

Por ejemplo, en Noruega casi la totalidad de su generación es con agua. En Polonia, pasa lo mismo pero con carbón autóctono. Y en Alemania, a pesar de su fuerte incursión en las renovables, sigue viviendo de su carbón nacional (casi 60% de la demanda).

Otra cosa importante para que esta concentración de precios de la luz se pueda llevar a cabo son las interconexiones entre países miembros. Mientras que en el Norte de Europa las interconexiones llevan ya años y todos están bastante interconectados (sobre todo Alemania) el efecto caída de precios se nota mucho más que en otros estados donde la capacidad de interconexión es mucho menor como Italia, España y Portugal.

Una vez más, en el precio de la luz refleja la realidad de Europa, la bipolaridad del continente. Los ricos (Norte) frente a los pobres (Sur). La Europa de las dos velocidades, la que juega Alemania y el resto.

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