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La energía fotovoltaica confía en lograr “algunos cientos de megavatios” en la próxima subasta de potencia renovable del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, si bien para ello necesitará reglas que garanticen su capacidad para competir en igualdad de condiciones, indicó a Europa Press el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso.

La nueva subasta de renovables, la segunda de las realizadas hasta la fecha, permitirá instalar alrededor de 1.000 nuevos megavatios y, como novedad, incorporará el principio de neutralidad tecnológica, en el que por primera vez las distintas tecnologías podrán competir entre ellas.

“No nos preocupa que la subasta sea tecnológicamente neutral, siempre y cuando haya una neutralidad de verdad”, afirmó Donoso, quien recordó la existencia de proyectos fotovoltaicos en España dispuestos a cobrar únicamente el precio del ‘pool’. “Las instalaciones ya son muy competitivas y pensamos que hay espacio para todas”, indicó.

UNEF destaca los últimos resultados de la fotovoltaica en concursos como los de México o Chile, en los que ha ofrecido precios especialmente competitivos, y valora positivamente que esta tecnología ya pueda participar en las subastas de Industria, después de quedar “discriminada” en la primera puja sin que “nadie explicara por qué”.

En el caso español, la competitividad de los proyectos dependerá en buena medida de su localización. En el Norte, la eólica puede encontrar ubicaciones que permitan producir 3.500 horas al año, pero el nivel de recursos natural cambia mucho “de Madrid para abajo”, y es en estas zonas donde la fotovoltaica puede despuntar.

Esta tecnología cuenta además entre sus ventajas con periodos de maduración más cortos, de dos años frente a los siete u ocho años de la eólica, si bien en la actualidad parte de su competitividad depende de otros factores como el acceso a la financiación barata, indicó el director general de UNEF.

La más barata, la eólica

“Todavía somos la tecnología más barata”, afirman por su parte a Europa Press en fuentes de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), cuyas empresas confían en llevarse el mayor número de megavatios en la subasta, por su competitividad y porque los proyectos estancados tras el “parón” de 2012 rondan los 9.000 MW. “Los proyectos están en diferentes fases y hay muchos que ya han renunciado”, precisan desde la asociación.

La AEE asegura que en el sector eólico existe un “gran interés” por la nueva subasta y, a pesar de los buenos resultados de la fotovoltaica en América, “los costes son muy diferentes por países”. “El reto es conseguir en España que se hagan proyectos a un coste asumible, sin descuentos brutales, y todo el mundo anda en ello”, indican las fuentes.

La AEE esgrime datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la agencia internacional de renovables Irena y la Comisión Europea que muestran que la eólica, tras su expansión a escala global y las mejoras tecnológicas, es junto a la hidráulica la tecnología más competitiva para más instalaciones, incluso por delante de las fósiles convencionales y sin necesidades de contar los costes en emisiones de CO2 que estas últimas provocan.

Reivindicaciones

Tanto UNEF como la AEE encuentran elementos de mejora en las subastas de renovables. La primera discrepa del mecanismo marginalista actual, que puede provocar sobrerretribuciones y movimientos especulativos, y aboga por que cada adjudicatario reciba su precio ofertado, conforme a un modelo de ‘pay as bid’.

También defiende que las adjudicaciones, en vez de realizarse a partir del coste de inversión, se asignen a partir de un precio por kilovatio hora ofertado. En vez de un precio variable indeterminado, reclama un precio de coste fijo, al tiempo que aboga por la existencia de un procedimiento de precalificación.

Para la AEE, resulta necesaria también una fase de precalificación, así como la existencia de un calendario de subastas hasta 2020 que ofrezca una senda para el sector, que en el caso de la eólica debería poder instalar 6.400 MW hasta 2020.

Está previsto que el Ministerio de Industria saque unos 1.000 MW en la subasta que dice que se formalizará antes de que finalice el año, pero tal y como contó este diario en exclusiva, los tiempos son cada vez más cortos, y a la espera de que se forme un Gobierno, lo más probable es que la subasta se retrase hasta el primer trimestre de 2017, incluso el secretario Nadal maneja la posibilidad de aunar la subasta prevista para el próximo año con la de este en una única gran subasta.

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