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La industria del petróleo está empezando a desafiar a las grandes eléctricas en la carrera por hacerse con nuevos proyectos eólicos offshore.

Royal Dutch Shell, Statoil ASA y Eni SpA están invirtiendo miles de millones de dólares para hacerse con las licitaciones de parques eólicos offshore en el Mar del Norte y zonas cercanas. Según Bloomberg New Energy Finance, entre 2000 y 2017 ya han invertido cerca de 99.000 millones de dólares en proyectos en el Mar del Norte.

Y lo más sorprendente es que las están ganando compitiendo con las principales empresas del sector renovable, como Dong Energy A/S o Vattenfall AB. Se están alzando con la victoria en las subastas de compra de energía, y todo porque su experiencia en el mar es enorme, solo en la especialidad del anclaje de enormes turbinas en el lecho marino son mucho mejores que sus competidoras renovables.

Pero, ¿por qué quieren participar de esta industria? Las compañías petroleras tienen muchas razones para hacerlo. Se han pasado décadas construyendo plataformas petrolíferas en alta mar, y en algunas zonas, hasta podrían aprovechar el negocio previo, al haber drenado grandes campos donde se podría instalar un parque eólico. Además, la rentabilidad de los parques eólicos es predecible, apuntalada por las tarifas eléctricas reguladas de los gobiernos que organizan las subastas. Y por último, los directivos del sector de los combustibles fósiles quieren conseguir un pedazo de participación en las energías limpias al conocer las previsiones de futuro que advierten que las energías renovables se van a comer su mercado.

“Sin duda, es un área de interés para nosotros, porque existen sinergias evidentes con el tradicional negocio de petróleo y gas”, ha dicho Luca Cosentino, el vicepresidente de Soluciones Energéticas de la italiana Eni, que está trabajando con General Electric Co. en proyectos renovables. “Sabemos que poco a poco la industria del petróleo y el gas se va a quedar atascada, y no podemos esperar a que otro de este salto”.

Y los datos así lo confirman. A pesar de que la producción de petróleo se redujo en el Mar del Norte en los últimos 15 años, la actividad económica ha sido impulsado por los molinos de viento en alta mar.

Los fuertes vientos que amenazaban a generaciones de ‘hombrones’ que trabajaban en las plataformas petrolíferos se han convertido en una gran ayuda para una nueva era de operarios que instalan y mantienen las turbinas ancladas profundamente en el fondo del mar.

Este viraje de 180 grados significa que, mientras que el crudo sigue suministrando casi un tercio de la energía del mundo, los ejecutivos del petróleo están comenzando a adaptarse a la demanda de combustibles más limpios. De hecho, consideran que la alternativa a los combustibles fósiles como el viento y el sol están empezando a limitar el aumento de la demanda de petróleo.

Esas tecnologías y los coches eléctricos pueden suponer el desplazamiento de la demanda mundial de hasta 13 millones de barriles de petróleo al día en 2040, más de lo que actualmente está produciendo Arabia Saudita, según Bloomberg New Energy Finance.

El interés de Shell

Como el CEO de Shell, Ben van Beurden, ha pronosticado que la demanda de petróleo podría alcanzar su punto pico en la segunda mitad de la próxima década, por lo que ha puesto en marcha una unidad de negocio para identificar las tecnologías limpias más rentables. La compañía comenzó hace más de 180 años en la industria del petróleo y ahora tiene que adaptarse para asegurarse de que seguirá existiendo como compañía dentro de un siglo, tal y como ha dicho Sinead Lynch, el presidente de la compañía para Reino Unido.

Y ¿por qué los partes eólicos? Para Shell son especialmente interesantes ya que pueden alimentar las reacciones de electrólisis del combustible de hidrógeno, que según la compañía puede ser uno de los más importantes para los coches en las próximas décadas.

Después de buscar nuevas oportunidades en eólica marina por toda Europa, ganó las licitaciones del gobierno holandés para construir el Borssele III y el IV en diciembre pasado. La oferta de Shell marcó el segundo precio más barato para la tecnología de todo el mundo, de acuerdo con Lynch, quien dijo que la gran ventaja de la petrolera en energías renovables podría ser su experiencia en la comercialización.

“Se trata también de la comercialización de la energía”, ha dicho Lynch, “Una vez que se produce electricidad por el viento, se necesita saber comercializarla y somos muy fuertes en la comercialización y en el negocio de su comercio”.

Los costes de Statoil

No solo están cambiando las petroleras, también a su vez están cambiando la industria eólica marina. Y lo hacen presionando en la reducción de costes, según ha explicado Stephen Bull, el vicepresidente senior de Statoil.

A las pruebas se remite. El parque eólico Dudgeon, propiedad de la mayor petrolera noruega, que está en la costa este de Inglaterra, será un 40% más barato que otro parque vecino construido hace seis años, ha dicho Bull. También se están comenzando a instalar eólica marina flotante, porque así se elimina la costosa etapa de anclar los mástiles de los molitos en el fondo marino. Además del Reino Unido, la compañía está desarrollando proyectos en Alemania y Noruega y en diciembre ganó una subasta para construir un parque eólico marino en Nueva York.

Estos recortes en los costes offshore están ayudando a que se pueda empezar a competir con otras tecnologías convencionales, especialmente la nuclear, según Bloomberg New Energy Finance. Los proyectos actuales que entran en funcionamiento están suministrando energía a la mitad del precio de los parques terminados en 2012 gracias a turbinas más grandes y más eficientes. Además, los costes podrían caer otro 26% hasta 2035, según los expertos.

La incorporación de las grandes petroleras en la industria renovable es parte de “una tendencia a largo plazo”, según ha anunciado Nick Gardiner, director del Departamento de Energía Eólica Marina del Green Bank Investment en Reino Unido, quien ha señalado además que las empresas como Shell y Eni tienen el músculo financiero suficiente como para ofertar proyectos mucho más barato que sus competidores.

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