Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

El Grupo ASE, el mayor agregador de demanda eléctrica para uso industrial de España, ha elaborado el estudio “Precios de la electricidad y competitividad empresarial”, con un decálogo de propuestas de modificaciones regulatorias que se resumen en una racionalización del sistema de transmisión de electricidad y un cambio en el modelo de asignación de costes de la tarifa. Este modelo apuesta por el uso eficiente del sistema y beneficia tanto a empresas como a consumidores domésticos.

El documento se ha hecho llegar a todas las autoridades vinculadas al sector: Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, Direcciones Generales de Energía de todas las comunidades autónomas, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia-CNMC y autoridades autonómicas de la competencia, además de a distintos actores socioecónomicos.

Ni subvenciones ni ayudas

El objetivo de Grupo ASE, es “acreditar el abandono que ha sufrido la industria en materia de regulación del sector eléctrico y proponer que el Ministerio adopte medidas técnicas razonables para hacer que el sistema eléctrico sea sostenible a largo plazo”, según expone Ramón López, gerente del grupo, quien también aclara que “no se trata de subvenciones ni ayudas, sino de ordenar de forma adecuada las relaciones entre todos los agentes que usan las redes de transmisión de electricidad”.

El monográfico repasa la evolución de la normativa desde el año 2000, así como el impacto que han tenido las sucesivas modificaciones regulatorias en el coste de la electricidad. Este impacto se visibiliza nítidamente a través del Índice ASE PTEI de precios finales de la electricidad, un instrumento de medida, desarrollado por Grupo ASE, que se basa en una muestra de 600 puntos de suministro conectados en alta tensión, distribuidos por toda España.

Tras analizar el mercado eléctrico español, uno de los más complejos, eficientes y caros de Europa, sus fortalezas y debilidades, Grupo ASE considera que el contexto actual permite afrontar diez reformas concretas, dirigidas a ligar la política energética a la racionalización del sistema y mejorar así la competitividad empresarial.

Estas son las 10 medidas:

1.- Modificar el actual sistema de asignación de los costes de la tarifa de acceso por grupos tarifarios, introduciendo como criterio central de asignación el coeficiente de utilización de la potencia contratada del grupo tarifario.

2.- Dividir el sistema Peninsular en zonas eléctricas, a fin de establecer sobre ellas las discriminaciones horarias y estacionales conforme al grado de ocupación de la red, y no como en la actualidad que se trata de un sistema de nudo único.

3.- Establecer periodos horarios que en el horizonte de 24 horas no sean inferiores a seis horas para las tarifas de acceso en alta tensión, de forma que la industria pueda gestionar su demanda.

4.- Introducir un periodo P7 en la tarifa de acceso en todas las noches del año, que remita una señal de precio nítida a los consumidores al objeto de que estos laminen su demanda.

5.- Modificar los escalones de tensión de la tarifa de acceso, de forma que el escalón de tensión 1 abarque las antigua redes eléctricas de tercera.

6.- Establecer un sistema de facturación de la tarifa de acceso a la red mediante el uso de precios variables de los términos de potencia y de energía en función del coeficiente de utilización de la potencia contratada, por periodo y mes.

7.- Eliminar los peajes de respaldo.

8.- Aplicar modelos, como el Proyecto AGREGA, que permitan a la demanda participar en los mercados de ajuste, en competencia con la generación.

9.- Aplicar modelos que permitan la agrupación de consumidores de forma análoga al tratamiento que ya tiene la generación, compartiendo un punto frontera.

10.- Integrar la generación distribuida permitiendo la regulación eléctrica:

  1. El autoconsumo sin necesidad del peaje de respaldo (ya integrado en el coeficiente de utilización de la potencia contratada en un nuevo modelo de las tarifas de acceso a la red).
  2. La extensión de micro-redes fuera del ámbito de las redes de distribución, compartiendo puntos frontera, a los que les fuera de aplicación el modelo de Neteo [1] utilizado a la exportación

[1] Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, por el que se regulan las actividades de transporte, distribución, comercialización, suministro y procedimientos de autorización de instalaciones de energía eléctrica, en particular en su disposición adicional duodécima, vertidos a la red de energía eléctrica para consumidores que implanten sistemas de ahorro y eficiencia, introducida por el Real Decreto 1011/2009 de 19 de junio, por el que se regula la Oficina de Cambios de Suministrador.

 

Artículos relacionados:

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

1 Comentario

Dejar respuesta

14 − cuatro =