Para resolver este problema es necesario abordar la producción, la demanda y la infraestructura de forma simultánea, en lugar de hacerlo de forma secuencial, dice la Agencia Alemana de la Energía.
Los centros de datos suelen distribuir energía a 48 voltios, mientras que los procesadores de las GPU requieren voltajes mucho más bajos, normalmente entre 1 y 5 voltios.
Es la primera vez que esta tecnología se utiliza a escala comercial y marca un hito en la instalación silenciosa en alta mar, según Ecowende.
La tregua temporal entre EEUU e Irán y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz, que ha aliviado parte de la presión sobre su comportamiento al alza.