A Cuba y doce países más del Caribe se les acaba el chollo del petróleo subsidiado de Venezuela

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Raul Castro y Nicolás Maduro en un encuentro hace unos meses, cuando la situación no era tan agobiante.
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Raul Castro y Nicolás Maduro en un encuentro hace unos meses, cuando la situación no era tan agobiante.
Raul Castro y Nicolás Maduro en un encuentro hace unos meses, cuando la situación no era tan agobiante.

Cuando el líder socialista de Venezuela, Hugo Chávez, todavía vivía, los precios del petróleo eran altos y Caracas, que cuenta con las mayores reservas de energía en el mundo, la economía venezolana podía darse el lujo de enviar 200.000 barriles diarios de petróleo subsidiado a 13 países, entre ellos Cuba, a cambio de su apoyo político. Hoy, sin embargo, con el petróleo cotizando a 42 dólares -la mitad que hace seis meses-, con la economía venezolana en picado, la inflación en el 64% y cada vez más protestas por la escasez de alimentos, Caracas se ve forzada a repensar el arreglo de petróleo subsidiado de PetroCaribe con el fin de financiar las importaciones, reconstruir las reservas de divisas y evitar el impago de la deuda

Los ajustes al programa PetroCaribe , que representa el 3% del PIB de países como Jamaica, Guyana y Belice, y que se estima le ha costado a Venezuela unos 44.000 millones de dólares en ingresos no percibidos desde 2005, parecen inevitables, aunque dada la política errática de Maduro no significa necesariamente que vayan a suceder.  De hecho, ayer, tras su encuentro con el presidente ruso, Vladimir Putin, y en su trágica huida hacia adelante, declaraba que “he conseguido los recursos necesarios para que el país mantenga su ritmo (…) es una locura jugar a que el país quiebre”.

Un fiasco de gira

La gira mundial de Nicolás Maduro en busca de apoyo financiero y un precio de “equilibrio” del petróleo de 100 dólares el barril ha sido, mal que le pese, un fiasco. El precio del petróleo venezolano, que representa el 96% de las exportaciones del país, cayó a menos de la mitad de ese precio la semana pasada, incitando mayores temores de que el país incumpla con el pago de los bonos que vencen este año por un monto de 11.000 millones de dólares.

 

La gira de Maduro por los países de la OPEP no ha logrado frutos.
La gira de Maduro por los países de la OPEP no ha logrado frutos.

Su visita a Beijing la semana pasada cosechó vagas promesas de inversiones por 20.000 millones de dólares, pero no surgió ningún salvavidas inmediato. En Qatar el lunes, Maduro dijo que estaba trabajando en una “alianza financiera” con bancos de Doha por un monto de “varios” miles de millones de dólares, pero no ofreció detalles. En Caracas, mientras tanto, la policía ha limitado las compras a dos días por semana en los supermercados estatales, los cuales lucen estanterías vacías.

Los bonos venezolanos de referencia han bajado más de la mitad en seis meses a 39 centavos de dólar, y Moody’s bajó el martes la deuda venezolana a Caa3, su calificación más baja sin caer en mora. Venezuela, como acaba de decir un  experto en energía, “ no le puede exprimir a su vaca petrolera una gota más”.  Y un problema central es que una parte de la producción estimada en 2,5 millones de barriles/día de la petrolera estatal PDVSA está ya dedicada a compromisos como PetroCaribe, que Maduro no puede o no quiere abandonar.

El consumo nacional es de alrededor de 500.000 barriles de petróleo refinado altamente subsidiado; otros 500.000 barriles diarios se envían a China para pagar 50.000 millones de dólares de préstamos respaldados por petróleo otorgados en el pasado, mientras que 200.000  barriles van a PetroCaribe, de los cuales 100.000 van a parar a Cuba. Eso deja alrededor de 1,3 millones de barriles diarios para vender en los mercados mundiales, con un valor de tan sólo 20.000 millones de dólares al año a precios corrientes. En contraste, las importaciones venezolanas fueron de 77.000 millones de dólares hace dos años.

El impacto del petroleo subsidiado

El programa de petróleo subsidiado de PetroCaribe tiene un impacto negativo en el flujo de caja de PDVSA. Hasta ahora, sin embargo, aparentemente Venezuela no ha recortado el programa PetroCaribe; las últimas cifras de PDVSA muestran que hasta el pasado mes de septiembre se habían entregado 206.000 barriles diarios.

El año pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó que Venezuela, dadas sus restricciones de liquidez externa, “podría optar por reducir o eliminar estos esquemas”. Algunos países de PetroCaribe han hecho planes de contingencia y los analistas han recomendado cambiar al gas barato de esquisto de EEUU en su lugar.

Guatemala se ha retirado del programa, Jamaica y República Dominicana, según los informes, han titulizado pasadas deudas de PetroCaribe adeudadas a Venezuela por medio de Goldman Sachs, mientras que Cuba – el aliado más cercano de Venezuela – ha iniciado conversaciones para restablecer relaciones diplomáticas con EEUU. No obstante, los analistas creen que Maduro se mantendrá en sus trece –como hizo ayer- porque otra cosa sería como admitir que Venezuela es un fracaso económico.

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