El pez grande (GE) se come a otro grande, ya no se fabricarán aerogeneradores de Alstom nunca más

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GE y Alstom
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Hace unos meses conocíamos que el gigante estadounides GE adquiría los negocios de energía y redes de la compañía gala Alstom por un total de 9.700 millones de euros. Y ahora, meses después, ha llegado la reestructuración de plantilla que sigue a toda compra, que en España se proponía inicialmente el despido de 298 personas.

Pero antes de esos despidos tocaba la negociación con los sindicatos, que según Ángel Muñoa, responsable del sector de Energía de CCOO de Industria, “ha sido larga y durísima porque las empresas norteamericanas no están acostumbradas, como en Europa, a mediar con nosotros y a tener que darnos explicaciones”, de hecho, asegura que “han reducido sus pretensiones poquísimo, porque su único objetivo es aumentar un 15% al año sus dividendos a los accionistas y además, conseguirlo de manera rápida”.

Por tanto, el expediente de regulación de empleo anunciado por la compañía afectará finalmente a 236 trabajadores en España, de los que 139 son de centros en Cataluña, 89 despidos en las instalaciones barcelonesas de GE Wind y otros 13 en GE Wind Instalaciones, el cierre de la planta Hydro en Cornellà de Llobregat (Barcelona), con una plantilla de 65 trabajadores, aunque se ha acordado la recolocación voluntaria de 28 empleados a la planta de Bilbao con una prima de 5.000 euros, el cierre de la central de Buñuel (Navarra) con 102 trabajadores, y en el centro de Bilbao se despiden a 37 personas, “y además la mitad de la plantilla de los pequeños centros administrativos de mantenimiento que tiene Alstom en sus parques eólicos también se va a la calle”.

Para todos los afectados se han pactado bajas voluntarias con una indemnización de 45 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades, además de un pago lineal de 10.000 euros. También se han acordado prejubilaciones a partir de los 57 años, con complemento hasta el 80% del salario neto, y para los trabajadores de 55 y 56 años, 3.500 euros por año trabajado con un tope de 30.000 euros, adicional a la indemnización de 45 días.

La consecuencia directa de estos despidos “va a ser el deterioro de los negocios de la antigua Alstom porque a partir de ahora ya no se van a fabricar aerogeneradores Alstom nunca más, se ha cerrado todas sus fábricas, y si no hay fábricas ¿cómo va a haber mantenimiento, dónde se van a conseguir las piezas de recambio de los modelos existentes? General Electric se va a quedar como único proveedor, fabricante y servicio postventa”.

La división eólica de Alstom es la tercera mayor del mundo, con 1.739 MW instalados y una cuota de mercado mundial del 7,6%, mientras que GE es el quinto con 1.413 MW, el 6,1%, “pero con esta operación se carga todo el negocio de la marca Alstom”.

También desaparecen las fábricas de turbinas de vapor y de gas, por lo que “los modelos que hasta ahora conocemos no los volveremos a ver”, señala Muñoa, “es una ciega política de la compañía”.

Otra de las peculiaridades de esta absorción son los cálculos que GE hace sobre el coste que supone el mantenimiento por parte de los operarios, “de los 56€/hora de coste de un operario de Alstom, GE considera que no, que es de 80€/hora, un precio muy caro en España, que podría competir en precios en otros países europeos pero no aquí, por lo que la mayoría de los parques eólicos van a preferir contratar el mantenimiento a otras empresas”.

“Lo único que salva General Electric de Alstom España es la ingeniería de la antigua central española de Ecotècnia, propiedad de Alstom, la que otrora fue punta de lanza de la tecnología eólica de vanguardia a nivel mundial”, concluye Muñoa, “con esta decisión nos demuestran que solo les interesa el conocimiento, el know-how que tenemos aquí, del resto no les interesa nada”.

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