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Llegó el Gobierno de Mariano Rajoy a La Moncloa en diciembre de 2011 y puso su mira al sector eléctrico. Más concretamente sobre las renovables a las que acusó de ser las culpables de todos los males del sistema eléctrico español, y como no, culpabilizó a la herencia recibida del Gobierno de ZP. “Las renovables son las culpables del déficit”, decían.

Incluso acusaron al PSOE de haber creado una burbuja, que Rajoy, con Soria a la cabeza, se encargó de explotar. Cortó de raíz. Tijeretazo a la retribución y se fulminó a toda una industria, tanto que se dejaron de instalar renovables en España. Desde 2012 a la actualidad prácticamente no se ha instalado renovable que no sea hidroeléctrica.

Ahora, el Gobierno que defenestró a las renovables, pretende instalar nada más y nada menos que 8.700 MW de renovables. Este miércoles se han adjudicado más de 5.000 MW de fotovoltaica y eólica. ¿Se ha creado una nueva burbuja? Todo parece indicar que los tiempos se han acortado tanto que ahora han entrado las prisas para instalar más renovables.

Después de quasi fulminarlas y hacerlas desaparecer del mapa, el Gobierno se quiere apuntar al carro de la transición energética. Eso sí, ahora sacará pecho respecto al Gobierno socialista anterior. El coste de estos megavatios de renovables es nulo. No habrá primas.

Pero salen a la luz varias preguntas dentro del sector. ¿No es demasiada potencia para la sobrecapacidad que tiene el sistema? ¿No son muchos megavatios para instalar en poco más de dos años? ¿Habrá capacidad tecnológica suficiente para que se puedan instalar tantos megavatios?

Hay voces para todo. Desde el Ministerio, que no se sabe aún por qué no ha dado a conocer la lista de los ganadores de la subasta, se ponen la medalla por haber conseguido dar 8.7 GW de renovables a precio cero. Algo que para eso no hubiese hecho falta hacer subastas. Pero bueno.

Por cierto, Florentino Pérez ha sido el tapado en esta subasta y se ha llevado 1.550 MW de potencia fotovoltaica. Y eso que acabó quitándose del balance las renovables y crean la yieldco Saeta tras el recorte.

Ahora toca sacar adelante este “marrón” (así lo califican algunos dentro del sector). Hay seis meses para conocer en detalle los proyectos que se van a llevar a cabo para cumplir con los resultados de las subastas.

Toca conseguir la financiación a todos estos proyectos. 8.500 MW de renovables, entre eólica y fotovoltaica, más 200 de biomasa, costarán cerca de 8.000 millones de euros que no los tienen las empresas. Pero sí los bancos. Tras el varapalo de los hachazos a la retribución a las renovables, la banca ya conoce todo esto y no se fía de nada ni de nadie. Endurecerá la financiación, y más si los proyectos van a precio pool sin obtener prima alguna.

En el sector eléctrico también alzan la voz. ¿Es necesaria tanta renovable? ¿Qué hacemos con el resto de tecnologías? Habiendo una sobrecapacidad de 105 GW instalados para unas puntas de 40.000-42.000 MW en el mejor de los casos, sumarle otros casi 9 GW no es muy entendible, más si tienes parados tantos ciclos.

El caso es que el parón de las renovables de 2012, cinco años sin hacer nada, hace que ahora España tenga que correr a toda mecha para alcanzar la cota del 20% de objetivo climático para 2020.

Si se construyen todos los megavatios, que está por ver, sobre todo la eólica, España llegará sin problemas a cumplir los objetivos de 2020, pero es que solo quedan 29 meses para lograrlo, y todavía no se han identificado los proyectos.

La eólica ha conseguido en las últimas subastas 4.600 MW que tiene que construir en distintos parques por todo el territorio español. La fotovoltaica, más de 3.900 MW. Es decir, más del 80% de lo que ya está instalado. Y solo en dos años. ¿Es o no una burbuja? La ventaja es que ahora el consumidor se verá beneficiado.

La entrada de tanto megavatio renovable para 2020 tendrá una consecuencia lógica dentro del mercado eléctrico. Los precios bajarán. Si consiguen bajar mucho el precio, a niveles de 40 euros de precio medio por MWh se estaría dando una señal pésima para el resto de tecnologías. Cuanto más caiga el precio, mejor para el consumidor y peor para las tecnologías de respaldo.

Eso hay que cuadrarlo de alguna manera. O se compensa o cierran las plantas. Todo tiene un coste. Incluso se crea un problema para las propias plantas de renovables. Si consiguen bajar mucho el precio de la electricidad en el mercado pool, ¿quién es la entidad financiera que se arriesga a prestar dinero? Es el efecto caníbal de las renovables, sobre todo de la eólica.

Dicen algunos que el término medio es lo mejor. Para el generador puede ser, pero para el consumidor no. Y aquí saldría ganando el consumidor si se instala todo.

España, que podría encabezar el sector de las renovables en Europa, ha acabado por repetir la jugada de hace unos años atrás, pero sin primas de por medio, pero con otros problemas que no harán fácil cumplir este reto.

Todo está en el aire. Ojalá no haya problemas y se instalen los casi 9 GW para el beneficio de todo. Al menos se daría una buena señal a Europa. Lo peor de todo, es que después de tanta prisa, luego no sirva para nada y no se alcancen los objetivos. ¿Se lo imaginan? Mejor no. Sería el ‘acabose’.

Un análisis de Ramón Roca, director de El Periódico de la Energía

 

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