Garantías de origen: ni timo, ni fraude

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Jorge González Cortés. FOTO: Gesternova.
Jorge González Cortés. FOTO: Gesternova.

Las Garantías de Origen (GdO’S) tienen como objetivo permitir a los consumidores finales de electricidad distinguir la procedencia de la energía que llega hasta ellos y se enmarcan dentro de los planes de la Unión Europea de fomento del uso de fuentes de energía renovable y cogeneración de alta eficiencia para reducir las emisiones de CO2 y otros gases de Efecto Invernadero y así mitigar los efectos del Cambio Climático o la dependencia energética de los Estados Miembros, planes en los que se reconocen dichas GdO´s.

Así, cada país miembro de la UE, traspuso la Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009 a su propia regulación con un sistema que permita a cada consumidor eléctrico valorar el mix de su comercializador hasta llegar al 100% de energía de origen renovable si es que así lo desea.

Dado que el sistema de Garantías de Origen está regulado y no está demostrado que se le haya dado un uso fraudulento o engañoso, en mi humilde opinión, podremos decir que es imperfecto, podremos incluso coincidir al afirmar que necesita mejorarse notablemente, pero no podemos admitir que se diga que se comete fraude al afirmar que un comercializador suministra energía de origen 100% renovable.

Es una obviedad, que sea cual sea la mezcla de tecnologías y su aportación a nuestro Sistema Eléctrico, aderezado además con los intercambios con los Sistemas con los que estamos interconectados, no se puede distinguirse un kilovatio de otro. Estos viajan por la red mezclados, pero es importante destacar que siempre hablamos del origen de la electricidad que, indiscutiblemente, sí ha sido producida con tecnologías renovables que además de limpias, son autóctonas e inagotables.

Sería un disparate hacer que la energía fluyese por distintas redes en función de su origen, anulando además una de las virtudes de las renovables que al estar distribuidas reducen el coste de las pérdidas de la distribución y el transporte y reducen la propia infraestructura necesaria para dotarnos de electricidad. El Sistema sería innecesariamente insostenible.

Al elegir a un comercializador de energía de origen 100% renovable, lo que coloquialmente se conoce como comercializador verde, estamos enviando a los actores del sector la señal de que queremos energía renovable y por tanto, descartamos la proveniente de otras fuentes que son contaminantes. Es, por tanto, un mecanismo que empodera a los ciudadanos europeos para lograr dotarse de energía eléctrica de una forma segura, limpia y sostenible económica y medioambientalmente por todas las ventajas que la propia UE reconoce a las renovables.

Un mercado de GdO´s europeo no sería a mi juicio bueno para el despliegue de las renovables en los sistemas eléctricos comunitarios, dado que el encarecimiento de la energía en función de su origen no debe darse en aquellas tecnologías que aporten ventajas no solo económicas sino también sociales o medioambientales. Debe regir el principio de que quien contamina, paga y por tanto, carece de sentido castigar económicamente en el precio a quien prefiera energía limpia.

Otra distorsión evidente es que si la energía llega por un lado al Sistema y, por otro, el comercializador que no ha intermediado de ninguna manera la redime a un consumidor final, la credibilidad del mecanismo se resiente.

No es la primera vez ni será la última que el sistema de etiquetado de la electricidad se expone a la crítica como es natural, pero en la configuración centralizada de los sistemas eléctricos europeos actual, nadie hasta la fecha ha propuesto –que yo sepa– un sistema mejor para garantizar el origen renovable o de cogeneración de alta eficiencia que la Directiva establece. El autoconsumo, el vehículo eléctrico y el desarrollo de la figura del “proconsumidor” podrán quizás en un futuro determinar con precisión quirúrgica el origen de la energía que empleamos, pero hasta que llegue el momento, deberemos aceptar este sistema y servirnos de él para que el consumidor europeo manifieste su deseo de un mix de generación renovable.

Jorge González Cortés es director Comercial y de Marketing de Gesternova.

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8 Comentarios

  1. Gracias por dar respuesta al escrito de ayer. Sin duda el sistema actual es mejorable, pero necesitamos que el consumidor final pueda hacer una decisión de compra a favor de las renovables. Si un alto porcentaje de los consumidores apostara por las comercializadoras 100% renovables (gracias a este etiquetado), el mix energético cambiaría por completo, y el oligopolio existente se resentiría.

  2. “distinguir la procedencia de la energía que llega hasta ellos” ese es el problema, que el porcentaje de renovable es el que es en cada momento, con independencia de la comercializadora con la que tengas el contrato. Los certificados de Garantía de Origen tuvieron sentido y tienen en países con poca producción renovable (no es el caso de España). También es posible que lo pudieran llegar a tener si las comercializadoras de “verde” aumentaran el volumen hasta “arrebatar” a las “grises” el GRAN trozo de verde que también comercializan.

    El problema viene cuando al consumidor se le lava la conciencia, con una “falsa solución” sencilla que es cambiar el contrato (asumiendo este el error de que su consumo eléctrico no genera CO2). Si además se utiliza como gancho de venta, si no es fraude ¿como lo llamamos?

  3. Este mes de enero, ya me diréis de donde salía la energía, si sol no había por la noche y viento y agua hubo poco.
    Decir a la gente que está consumiendo energía de las placas fotovoltaicas que se producirá en el verano, para mi, es un engaño como una catedral de grande.
    Lo podemos vestir como queráis pero la energía que transportaron los electrones este enero a las 22:00 de renovable tenía lo justo.

  4. Gustav Robert Kirchhoff definió dos leyes para entender las circulaciones de la electricidad en las redes. La tercera y virtual ley de que un kWh se desplaza entre un punto y otro según el precio o el contrato entre un vendedor y un comprador, está en el mundo de la ideología, el marketing o las ventas. No en el técnico.
    Por tanto un consumidor “verde” obtiene electricidad de la central más próxima (impedancia mediante). Nunca de una central renovable salvo que sea la más cercana.
    La mayoría de comercializadoras que venden virtualmente a sus clientes energía verde tienen menos producción propia o contratada con otras plantas renovables, que la que venden a los clientes. Para ser justos, la CNMC comprara las compras “verdes” totales de cada comercializadora y las ventas “verdes” de ésta a sus clientes?. Y lo publica?

  5. Algunos comentarios dan la sensación de resabidillos y suspicaces. Es una obviedad que el electrón no elige donde tiene que ir según el contrato de un cliente con su comercializadora. También es obvio que no se pueden construir dos redes de transporte, una verde y una marrón para no mezclar la energía sucia con la renovable, Y por supuesto también es una obviedad que el sistema es imperfecto, pero no buscar una regulación que permita al cliente elegir que energía consume sería un tiro en el pie…¿que pasaría si todo el mundo exigiera GdO de a su comercializadora? habría overbooking y se bloquearía el sistema obligando al gobierno a instalar más renovable porque la sociedad, sus jefes, lo demandan…. Pero como siempre en este país, la solución es quejarse del sistema actual recalcando los defectos más obvios

    • Es obvio que no vamos a construir 2 redes, pero durante la tarde noche falta energía para cubrir los que encajados creen que consumen renovables. Es un negocio para traders, las renovables las pagamos todos y por tanto apartar esa energía artificialmente a un oscuro mercado es muy parecido al timo.

  6. Es “indiferente” el origen de ese kWh consumido por parte del consumidor verde. Lo importante es que el dinero de ese consumidor irá a una comercializadora que sólo está comprando energía de proyectos renovables. Eso es lo realmente importante. Porque gracias a ello son estas centrales de energía renovable las que obtienen beneficios y pueden seguir expandiendo su negocio y por lo tanto comiendo hueco a las convencionales. Eso es lo realmente importante, el origen del kWh consumido importa bien poco, ya se adaptará el modelo energético para satisfacer la demanda e intereses de los consumidores si todos se pasan a renovables

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