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La compañía eléctrica sueca Vattenfall planea hacer inversiones en crecimiento por un total de 28.000 millones de coronas suecas (cerca de 3.000 millones de euros) en los próximos dos años, la mayoría de los cuales serán invertidos en la producción de energía renovable.

Esto está en línea con la estrategia de la compañía de crear una cartera de producción sostenible y ofrecer soluciones climáticas inteligentes con el objetivo de convertir a la empresa y toda la cadena de proveedores en una compañía libre de combustibles fósiles.

En el informe de sostenibilidad de la compañía de 2016 se dice textualmente: “Un sistema energético más sostenible está siendo creado a medida que el mercado de la electricidad continúa su desplazamiento hacia la generación de origen no fósil. Este sistema está más cerca de los clientes y combina producción eficiente a gran escala con soluciones descentralizadas. Hoy estamos excepcionalmente bien posicionados para desarrollar el negocio de Vattenfall en línea con estas tendencias”, comenta Magnus Hall, presidente y CEO de Vattenfall.

El nuevo plan de inversiones de Vattenfall para el período 2017-2018 refleja un cambio estratégico, en el que la mayoría de las inversiones de crecimiento se realizan en energía eólica, energía solar y distribución eléctrica. Las inversiones totales para el período ascenderán a 50.000 millones de coronas suecas (algo más de 5.200 millones de euros), de los que 28.000 millones  (3.000 millones de euros) se refieren a inversiones de crecimiento. De este total, las inversiones previstas en energía eólica, segmento en el que la compañía ha establecido un precio récord  hace medio año, ascenderán a 17.000 mil millones de coronas suecas, con un aumento tangible en inversiones en energía solar.

Reducir la huella de carbono

La estrategia de Vattenfall también se basa en la premisa de que el aumento de la electrificación puede ayudar a reducir la huella de carbono del sector del transporte, la industria y la calefacción.

“En colaboración con las ciudades, las industrias y otros sectores, estamos desarrollando soluciones y servicios que están haciendo posible que nuestros clientes reduzcan su impacto climático”, dice Magnus Hall. “Buenos ejemplos son los avances en infraestructura para los vehículos eléctricos y autobuses híbridos eléctricos, nuevas soluciones para la producción de calor, los biocombustibles que pueden reemplazar el petróleo y el gas, la nueva tecnología que permitirá fabricar acero y hormigón libres de combustibles fósiles, y la primera web de Europa para compartir la producción local de energía renovable”.

Un gran paso en la estrategia para crear una cartera de energía sostenible fue tomado el año pasado con la desinversión de las operaciones de lignito en Alemania. A través de esta venta la producción térmica de Vattenfall se redujo de aproximadamente el 50% del total en 2015 al 25% en 2016. En paralelo con esto, las emisiones de CO2 de la compañía disminuyeron de 83,8 millones de toneladas a 23,7 millones de toneladas.

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