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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha encargado a Álvaro Nadal, director de la Oficina Económica de Moncloa, dirigir la política energética del país durante la próxima legislatura.

Al igual que hizo con José Manuel Soria al llegar al Gobierno en diciembre de 2011, Rajoy tiene encargado al nuevo ministro de Energía un doble reto. A Soria y al hermano gemelo del actual ministro, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, les invitó a acabar con el déficit eléctrico que rondaba los 27.000 millones de euros por entonces.

Era una obligación más bien. En Bruselas no querían más agujeros en el sistema eléctrico y no iban a permitir que esa bola se incrementara. Por ello, Nadal (Alberto) creó una reforma energética sin precedentes, con fuertes recortes, sobre todo a las renovables, y con una nueva tarifa eléctrica, el PVPC, con la que pretendían hacer bajar la luz.

Nadal consiguió acabar con el déficit. Es más, ha logrado superávit tanto en 2014 como el año pasado. Para este ejercicio también está previsto que haya. Lo de bajar la luz ya es otra historia. Aunque en este 2016 se producirá una caída frente a 2015 a pesar de que haya subido la luz casi un 25% en los últimos seis meses.

Ahora, el hermano gemelo llevará la cartera de Energía y se enfrentará a un doble reto, igual o más complicado que el de su hermano Alberto. Tiene que conseguir el consenso suficiente con el resto de partidos políticos y agentes del mercado para lograr un Pacto de Estado de Energía con miras a 2030 o 2050.

No será una tarea fácil. Lo sabe Rajoy y también Álvaro Nadal. “Pero hay que intentarlo”, dicen fuentes cercanas al Gobierno. El diálogo y la negociación serán arduas si se quiere llegar a buen puerto. Esa será la intención del nuevo Gobierno. Luego habrá que ver si se produce o no. Desde luego, el sector está con los brazos abiertos para el diálogo.

Bajar la tarifa

El otro reto que Rajoy encarga a Nadal es hacer que baje el precio de la luz. Una tarea que puede ser más complicada de lo que parece. O también incluso más fácil. Habría una doble vía para llevar a cabo esta orden.

Por un lado, se pueden quitar costes del sistema y que vayan a presupuestos, de esa manera la tarifa eléctrica bajaría directamente. Este sería el modo más fácil. Aunque para ello Montoro tendría que hacer malabares con la actual situación financiera del país.

Por otro lado, y más complicado, sería realizar una reforma del mercado eléctrico español. En este caso, Álvaro tendría que tirar por la borda el trabajo realizado por su hermano. Pero la intención de Rajoy es clara. “Mi único objetivo es que la energía sea cada vez más barata”, dijo Rajoy a Rivera en el debate de investidura. Para conocer el cómo, habrá que esperar.

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