Ambrosia Energy ha empezado a construir cerca de Austin, en Texas, una fábrica de baterías de 10 GWh pensada para alimentar centros de datos desconectados de la red. La planta ocupará 150.000 pies cuadrados, unos 14.000 metros cuadrados, y la empresa prevé alcanzar la plena producción en dos o tres años.
“Esto nos permite construir unos 300 megavatios de central al año en nuestros emplazamientos”, explicó su cofundador y consejero delegado, Ben Longmier. La startup salió del anonimato en junio con una propuesta clara: levantar centrales eléctricas para centros de datos a un coste de 100 dólares por megavatio hora. Sus fundadores, Longmier y Sara Spangelo, eligieron solar más baterías por ser la opción más barata y rápida de desplegar. Los paneles abastecen la carga durante el día y cargan las baterías, que se descargan por la noche y en días nublados para mantener el servicio las 24 horas.
Una central de 300 MW solares para 30 MW continuos
La primera central comercial empezará a construirse a finales de este año en el oeste de Texas. Combinará 300 megavatios de paneles solares con 660 megavatios hora de baterías para entregar 30 megavatios de potencia continua, con un objetivo de disponibilidad del 99,3 %, lo que equivale a unas 60 horas al año sin servicio. Aun sobredimensionando paneles y baterías para garantizar el suministro, la empresa asegura que puede ser rentable a 100 dólares por megavatio hora, un precio competitivo con las turbinas de gas que muchos grandes operadores de centros de datos planean usar.
De momento, la tecnología solo se ha probado a pequeña escala. Partes de la central piloto llevan más de 100 días funcionando sin interrupción y pueden generar 200 kilovatios las 24 horas del día.
Menos piezas para abaratar costes
Para llegar a sus objetivos de coste, Ambrosia ha simplificado componentes como los soportes de los paneles y los módulos de baterías. Reducir el número de piezas y fabricar muchos elementos en planta le ha permitido abaratar frente a comprar a proveedores externos. “Compramos celdas existentes y fabricamos nuestro propio pack, que tiene unas cien veces menos piezas que cualquier competidor que hayamos visto”, afirmó Longmier. Según el directivo, el coste llega a 1,3 veces el de la celda sola, frente a entre cinco y siete veces en la mayoría de sistemas de almacenamiento estacionario.
Los fundadores ya cuentan con experiencia en un sector muy distinto: crearon la startup de constelaciones de satélites Swarm, que vendieron a SpaceX.
Conviene precisar el alcance de la noticia. Las cifras de coste, capacidad y disponibilidad son de la propia empresa y proceden de una presentación pública, sin verificación independiente. Además, como la compañía compra las celdas, la fábrica sería de ensamblaje de packs, no de fabricación de celdas. La propuesta llega mientras los grandes operadores de centros de datos buscan fuentes de energía que no dependan de la espera por la conexión a la red.
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