CRECEMOS, la asociación que representa y defiende los intereses de la cadena de valor de los combustibles renovables en España, valora muy positivamente que la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI) del Parlamento Europeo aprobase, por 48 votos a favor, 30 en contra y 2 abstenciones, el informe del eurodiputado Massimiliano Salini en el marco del expediente 2025/0420(COD). Este pronunciamiento se suma al respaldo expresado previamente por las comisiones de Industria, Investigación y Energía (ITRE) y de Transportes y Turismo (TRAN), consolidando un importante avance parlamentario hacia el reconocimiento regulatorio de los vehículos VEEF y una descarbonización del transporte tecnológicamente neutral en Europa.
El informe contempla que los vehículos propulsados exclusivamente por combustibles elegibles, conocidos como VEEF (Vehicle running Exclusively on Eligible Fuels), puedan ser considerados vehículos de cero emisiones a efectos regulatorios, junto con los vehículos sin emisiones de CO2 por el tubo de escape. La propuesta incluye combustibles renovables e hipocarbónicos que cumplan determinados criterios de elegibilidad, abriendo nuevas oportunidades para la descarbonización del transporte y la neutralidad tecnológica.
Con el pronunciamiento de ENVI, comisión competente para el fondo de este expediente, se abre el camino hacia la votación en el Pleno del Parlamento Europeo, prevista para el próximo 14 de diciembre de 2026, y las posteriores negociaciones con el Consejo de la Unión Europea. Un proceso decisivo para avanzar hacia un marco regulatorio que reconozca la contribución de diferentes soluciones tecnológicas a la reducción de emisiones.
"El voto de ENVI representa un avance histórico para la neutralidad tecnológica y la descarbonización del transporte. Por primera vez, tres comisiones clave del Parlamento Europeo han respaldado el reconocimiento del papel que pueden desempeñar los combustibles renovables en la movilidad del futuro. Europa tiene ahora una oportunidad extraordinaria para apostar por una transición energética que incorpore todas las soluciones disponibles, fortalezca nuestra industria y preserve el empleo. La neutralidad tecnológica es el camino y los combustibles renovables son una solución de presente y de futuro”, afirma Mónica de la Cruz, directora general de CRECEMOS.
CRECEMOS celebra especialmente que este avance parlamentario recoja una de sus principales reivindicaciones:
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el reconocimiento de los combustibles renovables como una solución fundamental para la descarbonización del transporte, complementaria a otras tecnologías. La asociación continuará defendiendo que todos los combustibles renovables que cumplan los criterios
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de sostenibilidad y reducción de emisiones establecidos en la Directiva de Energías Renovables (RED) puedan beneficiarse de este reconocimiento, evitando exclusiones tecnológicas injustificadas y garantizando mecanismos rigurosos de trazabilidad y verificación.
España, en el centro del mapa europeo de los combustibles renovables
El voto de ENVI llega en un momento especialmente estratégico para España. Nuestro país parte de una posición privilegiada, gracias a una industria que lleva décadas apostando por el desarrollo, la producción y la utilización de combustibles renovables, anticipándose a muchos de los desafíos de descarbonización que hoy afronta Europa. Esta trayectoria, respaldada por inversiones industriales, capacidades tecnológicas y una cadena de valor consolidada, constituye una importante ventaja competitiva para España.
Solo en 2025, España consumió más de dos millones de toneladas de combustibles renovables, evitando la emisión de 5,5 millones de toneladas de CO2.
El potencial de crecimiento es aún mayor gracias a la disponibilidad de materias primas en nuestro territorio. Según el estudio «Combustibles renovables: una vía eficaz para la descarbonización del transporte», España dispone de un potencial de producción capaz de sustituir entre el 33% y el 58% de la demanda prevista de combustibles fósiles para el transporte en 2030, lo que la posicionaría como uno de los principales productores europeos del sector.
Este potencial no representa únicamente una oportunidad para la descarbonización, sino también una palanca de competitividad industrial y autonomía estratégica, en un contexto europeo en el que la dependencia energética exterior sigue constituyendo una vulnerabilidad estructural. Si este avance regulatorio se consolida, España estará en condiciones de transformar sus capacidades industriales en un liderazgo europeo, generando valor a lo largo de toda la cadena, desde la producción de materias primas hasta el consumidor final.






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