Las autoridades de Rumanía están desviando agua de dos embalses hacia la zona operativa de la central nuclear de Cernavoda, en el sureste del país, ante el alarmante descenso del caudal del río Danubio, del que depende la refrigeración de la planta.
"Lamentablemente, no tenemos una fecha precisa para la reapertura de Cernavoda", admitió este lunes el secretario de Estado del Ministerio de Energía rumano, Cristian Busoi, en declaraciones citadas por la agencia local Agerpres.
Cernavoda
Cernavoda, la única central nuclear del país, aporta habitualmente alrededor del 20% de la electricidad consumida en Rumanía mediante dos reactores que suman 1.400 megavatios (MW) de potencia instalada.
Sin embargo, debido a la severa y prolongada sequía que afecta a la región, las autoridades se vieron obligadas a desconectar el primer reactor en julio y el segundo el pasado 13 de agosto.
Busoi confirmó que los protocolos de seguridad se activaron el pasado fin de semana tras caer el nivel del Danubio hasta un mínimo histórico: tan solo 3 centímetros por encima del límite operativo de seguridad, el margen mínimo necesario para garantizar el bombeo de agua destinado a la refrigeración de la planta.









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