El primer ministro de República Checa, Andrej Babis, ha anunciado que volverán a imponer un máximo diario de venta de combustible en el país ante el incremento de los precios a nivel internacional.
"A partir del 1 de octubre, volveremos a limitar el margen de los vendedores de gasolina y diésel a 2,50 coronas por litro (10 céntimos de euros) y, en el caso del diésel, también reduciremos al máximo posible el impuesto sobre el consumo en 2,35 coronas por litro (9 céntimos), tal como permite la UE", ha explicado Babis en redes sociales.
En consecuencia, el Ministerio de Finanzas checo publicará diariamente los límites de venta efectivos para el día siguiente basándose en una media del precio de los combustibles para mayoristas de los tres últimos días. El objetivo, según Babis, es que los precios del combustibles bajen por debajo de las 50 coronas (2,05 eruos) por litro.







Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios