Eléctricas

Lanzarote recupera la normalidad tras el cero energético que dejó sin luz a 73.600 clientes

El Gobierno de Canarias desactiva la prealerta del PLATECA y exige explicaciones a las empresas que gestionan la red eléctrica, mientras el abastecimiento de agua vuelve a estar regularizado tras la parada de las desaladoras

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Lanzarote y La Graciosa han vuelto a la normalidad después del cero energético que dejó a oscuras a buena parte de la isla durante la madrugada del sábado. Emergencias del Gobierno de Canarias dio por finalizada el domingo la prealerta del Plan Territorial de Protección Civil (PLATECA), al comprobar que la electricidad estaba restablecida y que el agua volvía a distribuirse con normalidad, a falta de ajustes puntuales de presión.

Dos fallos encadenados en pocos minutos

El episodio arrancó a las 05.44 horas con una incidencia en la red de 66 kV de la subestación de Mácher, en Tías, que dejó sin electricidad a unos 51.700 clientes. Cuatro minutos después, durante las maniobras para reponer el servicio, se produjo un segundo fallo en las subestaciones de San Bartolomé y Punta Grande. Esa nueva incidencia provocó la pérdida de generación y elevó la cifra de afectados hasta unos 73.600. El apagón alcanzó a toda la isla salvo Playa Blanca, que conservó la luz gracias a su conexión eléctrica con Fuerteventura.

Endesa fue recuperando el sistema de forma progresiva. A las 06.47 horas aún quedaban unos 39.000 clientes sin servicio y, según fuentes de Red Eléctrica, el suministro quedó repuesto en torno a las 07.13. Emergencias había activado la prealerta a las 07.15 para coordinar a las administraciones y vigilar los servicios esenciales.

El Cabildo, en prealerta

El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa declaró su Plan de Emergencias Insular (PEIN) en prealerta. Su presidente, Oswaldo Betancort, explicó que la luz se recuperó, pero que mantenía activos sus servicios «para atender cualquier incidencia que pueda producirse». El presidente del Consorcio de Seguridad y Emergencias, Francisco J. Aparicio, señaló que los bomberos se pusieron a disposición desde el primer momento y que la única incidencia fue la de un ascensor.

El agua, el efecto más prolongado

La consecuencia más duradera fue la parada de las desaladoras, que interrumpió la producción de agua potable. Aguas de Lanzarote y La Graciosa maniobró en la red para preservar las reservas, lo que provocó suspensiones temporales y bajadas de presión en distintas localidades. Recuperar la electricidad no devuelve el agua de inmediato: las plantas necesitan una puesta en marcha y un periodo de estabilización antes de alcanzar su capacidad habitual. Las autoridades pidieron evitar consumos no esenciales.

Emergencias comprobó además con las operadoras de telefonía, la teleasistencia y la red RESCAN que no hubiera daños derivados del apagón.

Canarias pedirá cuentas

La Consejería de Transición Ecológica y Energía solicitó el sábado información a las empresas que gestionan la red en la isla. Quiere saber «qué falló y por qué», seguirá los informes técnicos y avisa de que reclamará responsabilidades: «Si hay responsabilidades, las vamos a exigir».

El departamento defendió que lo ocurrido «demuestra que hay que seguir reforzando el sistema eléctrico de Canarias» y recordó que el Ejecutivo declaró la emergencia energética al inicio de la legislatura y que invierte en redes y baterías de almacenamiento.

Con la prealerta ya desactivada, queda por aclarar por qué una incidencia en una subestación acabó en un cero energético en toda la isla.

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