Eléctricas

Las grandes eléctricas piden más redes para atender el aluvión de demanda de los centros de datos

El mensaje del sector es que el despliegue de centros de datos representa una oportunidad para atraer inversión, generar nueva demanda eléctrica y reforzar la posición de España en la economía digital

Ningún comentario

Las grandes eléctricas reclaman acelerar las inversiones en redes para poder atender el fuerte crecimiento de la demanda eléctrica asociado a los centros de datos y aprovechar el ciclo inversor que está impulsando la inteligencia artificial y la digitalización. Endesa, Iberdrola y EDP han defendido que España debe facilitar la instalación de estas infraestructuras y anticipar las necesidades del sistema eléctrico para evitar que la falta de capacidad, los retrasos administrativos o unas condiciones poco competitivas desplacen las inversiones hacia otros mercados.

Durante el Congreso de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), los consejeros delegados de Endesa, Gianni Armani; Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle; y EDP España, Duarte Bello, coincidieron en la necesidad de reforzar y acelerar el desarrollo de las redes eléctricas para acompañar la llegada de nuevos grandes consumidores y, al mismo tiempo, avanzar en la electrificación de la economía española.

El mensaje del sector es que el despliegue de centros de datos representa una oportunidad para atraer inversión, generar nueva demanda eléctrica y reforzar la posición de España en la economía digital. Pero para aprovecharla será necesario disponer de capacidad de red suficiente y ofrecer un marco que permita a los proyectos desarrollarse en los plazos que exige el mercado.

Duarte Bello reclamó abordar los centros de datos como una oportunidad estratégica para España y Portugal y no como una amenaza para el sistema eléctrico. El consejero delegado de EDP España advirtió de que las inversiones asociadas a estas instalaciones son móviles y pueden trasladarse a otros países si las condiciones para su implantación dejan de resultar competitivas.

"Creo que como país España tiene que entender que esto es una oportunidad de transformación y crecimiento", señaló Bello, que defendió establecer condiciones para esta nueva demanda sin convertirlas en barreras que empujen a los inversores hacia otros mercados. A su juicio, si los centros de datos no se instalan en España, la demanda eléctrica vinculada a ellos "se va a perder para siempre".

Armani coincidió en que los centros de datos deben considerarse una infraestructura estratégica para el futuro económico y tecnológico del país. El consejero delegado de Endesa vinculó su despliegue con la capacidad de España para participar en el desarrollo de la inteligencia artificial y mantener el control sobre infraestructuras digitales esenciales para la productividad futura.

"Por eso, poner barreras es un modo que retrasa la oportunidad de desarrollo económico en España y vamos a perder la oportunidad que ahora tenemos", afirmó.

En la misma línea, Ruiz-Tagle puso el foco en la dimensión estratégica de estas instalaciones y alertó de que su ubicación fuera de España aumentaría la dependencia exterior en materia de gestión y procesamiento de información, en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas y la creciente importancia de los datos.

El consejero delegado de Iberdrola España destacó además que los grandes consumidores digitales ya están avanzando en la contratación de electricidad renovable a largo plazo, con acuerdos de entre diez y quince años, para asegurar sus costes energéticos y reducir su exposición a la volatilidad de los mercados.

Las redes, ante el reto de la nueva demanda

El debate sobre los centros de datos se trasladó directamente a la necesidad de reforzar las infraestructuras eléctricas. Las grandes compañías del sector consideran que la red debe optimizarse y ampliarse con suficiente antelación para absorber tanto la nueva demanda digital como el proceso de electrificación de la industria, el transporte y los edificios.

Ruiz-Tagle reclamó acelerar los procedimientos administrativos para que las inversiones puedan ejecutarse dentro de los plazos necesarios. A su juicio, España cuenta con empresas, tecnología y capacidad financiera para acometer el esfuerzo inversor, pero la lentitud en la tramitación de los proyectos puede convertirse en un obstáculo para la llegada de nueva industria.

"Necesitamos agilidad en los permisos; tenemos el volumen para invertir y la financiación. Si nos demoramos diez años en los permisos, aquí no hay industria que vaya a querer instalarse", advirtió.

El responsable de Iberdrola España vinculó esta necesidad de acelerar las redes con el doble proceso de electrificación y digitalización, que considera uno de los principales motores industriales de las próximas décadas. Para ello, reclamó mayor visibilidad regulatoria y seguridad jurídica, además de avanzar en la digitalización de las redes eléctricas.

La CNMC publica los mapas de capacidad disponible en las redes eléctricas en España
Uno para capacidad y otro para demanda, que hasta el momento se publicaban en las páginas web de cada compañía.

A la necesidad de ampliar las redes se suma el reto de gestionar un sistema eléctrico con una presencia cada vez mayor de generación renovable. En este ámbito, Armani puso el foco en el coste de los servicios complementarios necesarios para garantizar la estabilidad y seguridad del sistema y reclamó un "plan de choque" para reducirlos y facilitar una mayor integración de renovables sin comprometer la firmeza del suministro.

El consejero delegado de Endesa consideró necesario definir también qué capacidad firme necesitará el sistema en un horizonte de unos 20 años. España cuenta actualmente con tecnologías como el gas y la nuclear, mientras que las baterías están adquiriendo un papel creciente, aunque con estructuras de costes diferentes.

"Necesitamos también comprender la capacidad firme que necesitamos a 20 años", señaló Armani, que defendió una planificación de largo plazo para determinar las inversiones necesarias para garantizar la seguridad del sistema a medida que aumente el peso de las tecnologías renovables.

En este contexto, el ejecutivo de Endesa defendió también abordar con una perspectiva de largo plazo el futuro de la generación nuclear. Armani consideró la ampliación de la vida útil de Almaraz una "decisión justa" y reclamó que la política energética sobre esta tecnología se plantee de forma racional y con una visión de largo plazo.

Las renovables como ventaja competitiva

Las eléctricas reivindicaron asimismo el papel de las renovables como una de las principales ventajas competitivas de España. Armani destacó que el elevado peso de estas tecnologías ha permitido contener el impacto de los precios energéticos sobre los consumidores españoles frente a otros mercados europeos.

Según sus cálculos, las renovables habrían permitido proteger al cliente en más de 3.000 millones de euros durante la primera mitad del año frente a la situación registrada en otros países europeos. El ejecutivo estimó que este efecto podría superar los 6.000 millones de euros al cierre del ejercicio.

Armani destacó también el comportamiento de los contratos del mercado libre, que, según su valoración, ofrecen una mayor protección frente a la volatilidad que la tarifa regulada. En este sentido, defendió la importancia de consolidar los contratos a precio fijo y de largo plazo para trasladar la ventaja de la generación renovable a los consumidores.

Ruiz-Tagle reclamó, por su parte, reducir la presión fiscal que soporta la electricidad en España. El responsable de Iberdrola España defendió un marco regulatorio que facilite la electrificación y reduzca los costes asociados al consumo eléctrico, especialmente para la industria.

El directivo apostó además por extender los contratos de compraventa de energía a largo plazo, los conocidos como PPA, como una herramienta para que las empresas puedan asegurar precios competitivos y reducir su exposición a la volatilidad vinculada al gas.

España parte, además, de un nivel de electrificación de alrededor del 24% de su economía, según señaló Duarte Bello. El ejecutivo de EDP España consideró que elevar este porcentaje debe convertirse en una prioridad para consolidar las ventajas competitivas que el país ha generado gracias al despliegue renovable.

El mensaje de las tres grandes eléctricas es, por tanto, que el crecimiento de los centros de datos debe ir acompañado de una planificación anticipada de las redes y de una mayor agilidad administrativa. Para el sector, la nueva demanda digital no solo plantea un reto de capacidad para el sistema eléctrico, sino también una oportunidad para acelerar la electrificación, atraer industria y consolidar a España como polo energético y tecnológico.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.