Dice el refranero español que no hay dos sin tres. Lo que queda claro es que España no aprende o no ha querido mejorar la situación que se han creado con la actual normativa de acceso y conexión.
Tras la fotovoltaica y las baterías, llega a España la tercera gran burbuja alrededor del sistema eléctrico de la mano de los centros de datos.
Primero fue con la solar fotovoltaica. Podríamos echarnos atrás cuando en 2007 se dejaron conectar 4.000 MW con primas cuando se habían previsto solo unos 400 MW, pero nos fijamos únicamente en los datos de acceso y conexión.
Durante varios años las solicitudes de acceso y conexión de solar fotovoltaica fueron ascendiendo hasta superar los 150 GW, una auténtica locura. Pero es que el apetito inversor sólo tenía ojos para la solar en España. Ya están conectados cerca de 60 GW, que no están nada mal, pero ya sobra mucha energía.
Y eso que muchos gigavatios desistieron y abandonaron sus proyectos tras aprobar el Gobierno una nueva normativa de acceso y conexión en el que penalizaba a los promotores.
El modelo de acceso y conexión basado en el principio "First Come, First Served" sólo ha servido para generar burbujas en el sistema eléctrico español. Tantas que la red ya no da más de sí.
Tras la solar fotovoltaica llegó la burbuja de la hibridación y las baterías. Con la pérdida de energía disparada, los promotores han buscado soluciones a la caída de ingresos por parte de sus instalaciones. Hibridar con otras tecnologías e incluir baterías en los proyectos han sido parte de la solución.
En estos momentos hay solicitados casi 25 GW de baterías tanto en la red de transporte como en la de distribución, de los cuáles 10 GW ya han conseguido el permiso por parte del operador. De momento, sólo se han conectado unos 260 MW y cuando se alcancen los 3-4 primeros gigavatios comenzarán su canibalización por lo que no se espera que se conecten mucha mayor capacidad.
En cuanto a hibridación, se han solicitado 47,5 GW de nueva capacidad de los cuales 14 GW han sido ya permitidos.
La eterna demanda
Este jueves se han conocido los datos pormenorizados de la conexión de la demanda. Red Eléctrica presentó el mapa y ya se puede decir que se ha generado una tercera burbuja alrededor de la red eléctrica española y no es otra que la de los centros de datos.
Según los datos ofrecidos por Red Eléctrica, los data centers han copado la red con 22 GW de conexión solicitados en los últimos años. Una cifra que asusta pero que esconde otra realidad paralela. No hay tanto proyecto. Lo que han hecho es presentar el mismo proyectos en distintos puntos de acceso a la red eléctrica para tratar de garantizarse la conexión en algún lado.
¿Qué ha sucedido? Que han copado el acceso y no se permiten conectar otros proyectos ya sean industriales o incluso de viviendas.
Según la patronal Spain DC, este dato está lejos de la realidad. Ellos calculan que podrán ponerse en marcha unos 3 GW de centros de datos en España de aquí a 2030. Una cosa son las solicitudes de acceso acumuladas y otra muy distinta los proyectos que tienen madurez, inversión y posibilidades reales de materializarse.
Y eso es lo que sucedido. El modelo de acceso y conexión crea estas falsas burbujas alrededor de la red, pero es que impiden que se desarrollen otros modelos productivos. Ahora el Gobierno quiere meter mano a esta burbuja, eliminado muchos de estos proyectos que en el fondo son aire y liberar así más capacidad de la red para que se puedan conectar otros proyectos industriales, ferroviarios, etc.
En definitiva, debería revisarse el model de acceso y conexión a la red eléctrica en vez de dejar que se formen burbujas incontrolables en el sistema eléctrico español.
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