La petrolera noruega Equinor, la china CNOOC y las brasileñas Petrobras y Prio se adjudicaron este miércoles los derechos para explorar y explotar hidrocarburos en siete áreas marinas en el codiciado presal de Brasil, en una subasta realizada por la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) en Río de Janeiro.
Equinor se adjudicó dos áreas, una en un consorcio con la portuguesa Galp; la estatal brasileña Petrobras otras dos áreas y la también brasileña Prio igualmente dos, mientras que CNOOC, en un consorcio con la también china Sinopec, se quedó con la séptima de las trece áreas subastadas.
Las vencedoras pagarán en conjunto 530,5 millones de reales (unos 106,3 millones de dólares o 95 millones de euros) por las licencias y se comprometieron a compartir parte de su producción con el Estado brasileño.
Las otras seis áreas ofrecidas no recibieron ofertas pese a que para la subasta estaban inscritas, y habían manifestado interés, grandes multinacionales del sector como las británicas Shell y BP, la francesa TotalEnergies y la estadounidense Chevron, así como la española Repsol y la colombiana Ecopetrol.
La subasta petrolera de Brasil
Además de los seis bloques por los que ninguna empresa se interesó, los siete que fueron adjudicados tan solo recibieron ofertas de una única compañía, por lo que se impusieron sin necesidad de pujar.
Los bloque subastados están ubicados en el presal, un horizonte de exploración en aguas muy profundas del océano Atlántico, que fue responsable por el 82,6% del total de 6 millones de barriles de petróleo y de gas natural producidos a diario por Brasil en agosto pasado.
Este fue la primera subasta petrolera realizada por Brasil tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales del domingo, en la que el liberal Flávio Bolsonaro fue el más votado, con el 47%, y tendrá que medirse en segunda vuelta el 25 de octubre con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Petrobras, que es la mayor operadora en el presal, se quedó con los dos bloques de mayor interés: el Azurita en la cuenca Marina de Campos y el Cruzeiro do Sul en la cuenca marina de Santos.
Para quedarse con el primero ofreció entregarle al Estado el 30 % de la producción, ante el 12,51% que era exigido como mínimo, mientras que para el segundo ofreció el 15,27% de la producción, por encima de un mínimo del 14,13%.
Petrobras pagará 232,3 millones de reales (46,5 millones de dólares) por las dos licencias.
La noruega Equinor se adjudicó individualmente los derechos para explotar el bloque Rubí y en un consorcio con Galp (30%) los derechos sobre Rodocrosita.
Se comprometió a entregarle al Estado el 25,02% de la producción de Rubí, sobre un mínimo de 13,05%, y el 15,62% de Rodocrosita, sobre un mínimo de 2,61%.





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