Ya están las tres posiciones iniciales para la negociación de la reforma del mercado eléctrico. En marzo, la Comisión Europea dio a conocer su propuesta. Este verano fue el momento del Parlamento Europeo, y este martes 17 de octubre ha sido el día que el Consejo Europeo se ha puesto de acuerdo.
Este jueves está previsto que se inicien las negociaciones en un trílogo (Comisión, Parlamento y Consejo) en el que realmente poco van a negociar, pero eso ya lo analizaré más adelante.
Prácticamente un año después de anunciar la reforma, tenemos las tres posiciones. En eso, hay que decir que bastante bien lo han hecho. Han sido ágiles para lo que supone normalmente la tramitación en Bruselas y cómo de pesado es todo.
Textos, documentos, borradores, etc. Ha habido de todo este año y en El Periódico de la Energía se lo hemos ido contando todo porque creíamos que de verdad esto iba a ser una reforma del mercado eléctrico.
Buenas intenciones
Pero no, nada más lejos de las intenciones. Porque esto es lo que ha sido este proceso. Buenas intenciones. Pero poco más. Se ha querido vender una reforma del mercado eléctrico como tal cuando realmente no se ha hecho nada nuevo, a pesar de querer meter nomenclaturas nuevas (ya se sabe esto de los neolenguajes) y cosas así, pero si se coge el texto nada nuevo.
Amenazaron con destrozar el mercado eléctrico y crear uno nuevo que fuese ad hoc a los nuevos tiempos, a los tiempos de las renovables, a los tiempos del almacenamiento, a los tiempos de la flexibilidad.
A pesar de los grandes esfuerzos de la vicepresidenta Teresa Ribera, que otra cosa no, pero trabajar, trabaja, al final en Europa mandan los de siempre y eso significa que aquí se hace lo que digan Alemania y Francia. Y luego ya el resto que se ponga en un lado o en otro. Ha sido así siempre y siempre será así, desde que nació la UE.
Pero no han hecho nada nuevo. ¿PPAs o mercados a plazo? Ya se conocían y llevaban años entre nosotros. El dotar a tu mercado (nacional) de más energía a plazos se podía hacer sin tener que desmoronar todo el mercado. O al menos no se necesitaba.
¿Los malditos CfDs? A lo mejor en España no eran tan conocidos. Pero sí lo eran las subastas, ¿verdad? Pues algo parecido a tener un PPA financiero entre un Estado y un desarrollador de energías renovables. Al final se ha generado más ruido que otra cosa a alrededor de ellos. y todo por la nuclear francesa, a la que media Europa se engancha cuando viene mal dadas (o viceversa).
¿Los mecanismos de capacidad? Guau, menuda novedad (modo ironía ON). En este caso, la UE, la líder de la lucha mundial contra el cambio climático, ha decidido dar más vidilla al carbón. La única medida con la que se pretendía acabar con el carbón en el Viejo Continente ya es pasado.
Ahora, las centrales térmicas de carbón de Alemania y Polonia (tb otros países) podrán percibir pagos por capacidad, por estar ahí por si las moscas. Lo harán hasta 2028.
Además, los ciclos combinados podrán seguir haciéndolo sine die siempre y cuando no contamine más de 550 gramos de CO2 por kWh generado.
¿Electricidad más cara o barata?
Es decir, que la electricidad generada con centrales térmicas de combustibles fósiles estará dopada con nuestros impuestos o facturas de la luz. ¿Qué es más importante la seguridad de suministro? Pues díganlo bien alto. "VAMOS A PAGAR MÁS CARA LA ELECTRICIDAD PARA ASEGURARNOS EL SUMINISTRO"
Que si hay que dar prioridad a los contratos fijos de la luz, protección al consumidor vulnerable, todo eso ya se podía hacer.
¡Espera! Que a partir de ahora ya no nos va a pillar una crisis energética. Mentira. ¿Cómo se puede decir que no va a haber precios imposibles para los consumidores domésticos o industriales?
Un recuerdo para los grandes hacedores de la reforma. La energía costaba 40 €/MWh antes de la crisis. Han pasado no sé cuantos años y seguimos para bingo con precios medios por encima de los 100 €/MWh.
Pero ahora por abracadabra ya no vamos a sufrir precios imposibles. Que Dios nos coja confesados. De momento estamos viendo precios muy variopintos en el mercado eléctrico español, con muchas diferencias en el mercado libre, así que me da que algunos están o siguen pagando precios imposibles.
Y más que lo harán a partir del 1 de enero cuando toda la fiscalidad de la luz regrese a su ser y de golpe y porrazo se encarezcan las facturas un 20%. También lo hará la del gas ya que se acaba eso de tener tarifa regulada en una comunidad de vecinos. A pagar.
¡Otra gran novedad! Vamos a acelerar la tramitación de las renovables y así se desarrollarán más rápido. Mientras tanto, la respuesta social va in crescendo. Pero oye que con esto a lo mejor se reforma todo el mercado eléctrico europeo.
No al intervencionismo
Me acuerdo hace dos años cuando España elevó a Bruselas alguna de estas propuestas made in Natalia Fabra con un intervencionismo de tal calibre que se les vio el plumero demasiado rápido. Tanto es así que la Comisión Europea le frenó los pies en este asunto.
Y es que la respuesta a todo esto es muy fácil. ¿Saben por qué lo llaman reforma cuando realmente no lo es? Porque el problema no era el mercado. No, el problema no era el marginalismo. El verdadero problema era la seguridad de suministro. La altísima dependencia de Rusia en materia energética. El mercado ha funcionado a las mil maravillas, por eso no se toca.
¡Euphemia sigue viva, viva Euphemia!
PD. La negociación del trílogo no creo que dure ni dos o tres meses, para la vuelta de navidades ya deberíamos tener la reforma, que por cierto será prácticamente la misma que la postura de la Comisión Europea. No sé para qué tanta alforja para tan corto viaje.
Un análisis/opinión de Ramón Roca, director de El Periódico de la Energía.
Miguel
18/10/2023