Rondo Energy y Rio Tinto han iniciado los trabajos de ingeniería y diseño de una batería térmica de 360 MWh de capacidad de almacenamiento y 30 MW de potencia de descarga para reducir las emisiones de la industria de la alúmina. El proyecto, respaldado por la Agencia Australiana de Energías Renovables (ARENA), se desarrollaría en la refinería de Yarwun, cerca de Gladstone, en el estado australiano de Queensland.
Si la iniciativa sale adelante, se convertiría en una de las primeras demostraciones a gran escala de almacenamiento térmico para suministrar calor de proceso a la industria a nivel mundial y sería pionera en el sector de la alúmina. El objetivo es evaluar si esta tecnología puede sustituir parte de los combustibles fósiles utilizados para generar el vapor de alta presión que requieren las operaciones de la refinería, manteniendo la fiabilidad del suministro energético y la competitividad de las instalaciones.
La financiación pública se ha estructurado en varias fases. ARENA aportará inicialmente 3,6 millones de dólares australianos para completar los trabajos de ingeniería y diseño. Una vez concluido satisfactoriamente el estudio, la agencia podrá conceder hasta 38 millones adicionales para ejecutar el proyecto. A estas cantidades se suman hasta 33,3 millones de dólares australianos en ayudas contingentes, aprobadas para hacer frente a riesgos específicos bajo determinadas condiciones, entre ellos posibles sobrecostes y variaciones en los costes de la electricidad.
La fase actual servirá para determinar la viabilidad técnica y económica de integrar la batería en las operaciones de Yarwun. Por tanto, la instalación todavía no está confirmada y su desarrollo dependerá de los resultados del estudio y de la decisión de avanzar hacia su despliegue.
La tecnología de Rondo Energy permite aprovechar la electricidad renovable de bajo coste disponible durante las horas centrales del día para generar y almacenar calor a alta temperatura. La energía se conserva en ladrillos refractarios y se libera posteriormente para suministrar calor de forma continua, normalmente en forma de vapor que se incorpora directamente a la red de vapor de la instalación industrial.
Disponibilidad de electricidad y necesidades energéticas
El sistema pretende resolver uno de los principales retos de la electrificación industrial: la diferencia entre las horas de mayor disponibilidad de electricidad renovable y las necesidades energéticas constantes de las fábricas. En Australia, la generación solar puede producir habitualmente entre cuatro y seis horas de excedentes de electricidad renovable durante el mediodía, mientras que las instalaciones industriales necesitan calor las 24 horas del día.
Las baterías térmicas permiten concentrar el consumo eléctrico en esos periodos de abundancia y precios bajos, almacenar la energía en forma de calor y suministrarla de manera sostenida durante el resto de la jornada. Así, convierten la disponibilidad puntual de electricidad renovable barata en un suministro continuo de vapor para los procesos industriales.






Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios