Movilidad

Alef responde al Roadster de Tesla con un coche eléctrico que sí vuela de verdad

Alef Aeronautics ha aprovechado la presentación del nuevo Tesla Roadster para reivindicar su Model A con un vídeo en el que sobrevuela varios coches, incluido un Roadster, durante el que asegura que ha sido su vuelo de prueba número 1.000

Ningún comentario

A Elon Musk apenas le ha dado tiempo a disfrutar de su recién estrenado título de fabricante de coches capaces de abandonar voluntariamente el asfalto. Pocos días después de que Tesla mostrase un Roadster equipado con tecnología de SpaceX realizando acrobacias en el aire, Alef Aeronautics ha decidido recordar que lleva bastante más tiempo intentando convertir el coche volador en algo más que una promesa de ciencia ficción.

Y lo ha hecho con bastante sentido del humor. La compañía californiana ha difundido un vídeo en el que uno de sus prototipos despega verticalmente, sobrevuela cuatro vehículos (entre ellos un Tesla Roadster de primera generación y un Cybertruck) y vuelve a aterrizar. El mensaje que acompaña las imágenes no necesita demasiada interpretación: Alef da la bienvenida a Tesla a la “carrera de los coches voladores” y asegura que llevaba once años compitiendo prácticamente sola. Según la empresa, la demostración supone además el vuelo registrado número 1.000 de su programa de pruebas.

El Roadster es el “segundo coche volador”

El Model A vuela. Alef

La pulla continúa. Alef sostiene que el nuevo Roadster se ha convertido en el “segundo coche volador de la historia”, obviamente según su propia interpretación del término. El comentario llega después de una presentación de Tesla que tuvo bastante más de espectáculo aeroespacial que de lanzamiento convencional. El nuevo Roadster emplea propulsores de aire comprimido desarrollados con SpaceX, capaces de levantar el coche del suelo, realizar rotaciones en el aire e incluso ayudarle a alcanzar los 96 km/h en 0,81 segundos durante la demostración.

Tesla sitúa ahora su producción en 2028, once años después de presentar el primer prototipo de esta segunda generación. Alef juega, sin embargo, en otro terreno. Su vehículo no está pensado simplemente para saltar o realizar una maniobra aérea durante unos segundos, sino para despegar verticalmente y continuar volando hasta superar un obstáculo o alcanzar otro punto.

Suzuki se alía con SkyDrive para el desarrollo de coches eléctricos voladores
Dentro de la estrategia de la marca nipona no se rehúye en absoluto abrirse a nuevos escenarios. Uno de ellos pasaría por el desarrollo de vehículos eléctricos voladores

La imagen resulta bastante menos llamativa que la del Tesla. El aparato se eleva lentamente y se desplaza con un comportamiento más próximo al de un gran dron. Quizá no sea tan útil para llenar un vídeo de presentación con música épica, pero se acerca bastante más a lo que tradicionalmente hemos entendido por un coche volador.

Promete 177 kilómetros por el aire

El proyecto comercial de Alef recibe el nombre de Model A y combina conducción terrestre con capacidad VTOL, es decir, despegue y aterrizaje vertical. La compañía asegura que puede circular por una carretera convencional, ocupar una plaza normal de aparcamiento y caber en un garaje de tamaño estándar. Cuando necesita volar, su estructura actúa como superficie aerodinámica mientras el habitáculo permanece estabilizado mediante un sistema basculante.

Uber desarrollará su proyecto de coches voladores por primera vez fuera de EEUU

Las cifras anunciadas son tan peculiares como el propio vehículo. Alef habla de unas 200 millas de autonomía terrestre, aproximadamente 320 kilómetros, y hasta 110 millas en vuelo, equivalentes a unos 177 kilómetros. También tiene precio, al menos previsto: 299.999 dólares. Reservarlo resulta bastante menos doloroso, con depósitos desde 150 dólares para entrar en la cola general o 1.500 para la prioritaria. La propia compañía deja claro en las condiciones de reserva que ese pago no garantiza precio final, fecha de entrega ni unidad concreta.

Haber volado 1.000 veces no significa poder venderlo mañana

Una de las muestras del Alef Model AAlef

Aquí conviene abandonar durante unas líneas las bromas porque existe una diferencia importante entre demostrar que algo vuela y conseguir autorización para venderlo a particulares como un automóvil convencional. Alef obtuvo en 2023 un certificado especial de aeronavegabilidad de la FAA estadounidense para realizar determinadas operaciones experimentales. Ese permiso permite desarrollar y probar prototipos, pero no equivale a una certificación de tipo que autorice automáticamente su utilización comercial sin restricciones. La propia FAA distingue claramente entre ambas figuras.

El primer coche volador del mundo saldrá a la venta en octubre

La base de datos de la FAA registra además en 2026 un Alef Model Zero 24 clasificado como rotorcraft eléctrico, otra prueba de que el programa está realizando trabajo real de vuelo y no se limita a renders o prototipos estáticos. El reto que queda por delante es considerable. Un vehículo capaz de circular entre coches y después compartir espacio aéreo necesita cumplir dos mundos regulatorios que tradicionalmente apenas tenían relación: tráfico y aviación.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.