La Unión Europea (UE) debe acelerar la descarbonización, incentivar la generación limpia, electrificar su industria y mejorar sus redes para ganar competitividad y reducir su dependencia energética, según responsables de instituciones comunitarias y grandes empresas reunidos en un foro organizado por el centro de pensamiento Amigos de Europa.
"Al sol sólo le lleva ocho minutos llegar a Europa y no pasa por el Estrecho de Ormuz", resumió el vicepresidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Frank Elderson, quien destacó el potencial de las energías renovables para reforzar simultáneamente la autonomía, la seguridad y la competitividad europeas.
Actualmente, alrededor del 38% de la electricidad generada en la UE procede de fuentes renovables o nucleares, pero apenas un 23% de la economía europea está electrificada.
"El 90% de la economía sigue quemando moléculas", señaló el responsable del BCE, quien defendió acelerar la sustitución de los combustibles fósiles por electricidad limpia.
El Estrecho de Ormuz y Europa
Elderson se refirió también a las oportunidades económicas y geopolíticas de la transición, pese a la inestabilidad geopolítica reinante.
"El mundo no está bien, pero no debemos desesperarnos", afirmó el responsable del BCE, para quien Europa vive pese a todo "un momento fantástico" porque dispone ya de las tecnologías necesarias y "solo hay que invertir".
"Podemos ser energéticamente independientes, que también tiene relación con la defensa", agregó el miembro del banco central, quien sostuvo que reducir la dependencia de los combustibles fósiles disminuiría asimismo la volatilidad que afecta a la estabilidad de precios.
"Ventaja, ventaja, ventaja. Vivimos en esa era, solo hay que metérselo en la cabeza y mantenerse ahí", subrayó.
Desde Microsoft, su vicepresidenta y responsable de Sostenibilidad, Melanie Nakagawa, señaló en el mismo foro que, frente a unos mercados financieros difíciles de predecir, la transición energética ofrece un horizonte más claro y constituye una "oportunidad increíble" para utilizar energía limpia en la expansión de la digitalización y la inteligencia artificial (IA).
Nakagawa destacó que Europa cuenta con redes relativamente estables y resilientes que permiten desarrollar una estrategia de energía limpia para los centros de datos y, aunque evitó garantizar que Microsoft vaya a invertir exclusivamente en energía limpia en Europa, aseguró que es "una prioridad clave" para la compañía.
Por su parte, el responsable de Sostenibilidad de Google para Europa, Oriente Medio y África, Adam Elman, coincidió en que impulsar la IA y acelerar la transición energética "pueden ir juntas", aunque advirtió de que "hacerlo bien es algo que no puede hacer una empresa sola".
Elman pidió una hoja de ruta política clara y alertó de que algunas conexiones a las redes eléctricas europeas tardan entre siete y trece años.
"Esto realmente no ayuda a Europa a ponerse en la senda de la energía limpia", señaló el directivo de Google.
También desde el sector empresarial, la directora de Asuntos Europeos de Engie, Corinna Grajetzky, defendió que el desarrollo de centros de datos avance "en paralelo con los activos energéticos necesarios para apoyarlos", en lo que definió como una "transición gemela", acompañada de más redes, flexibilidad y nueva generación libre de carbono.
El consejero delegado de la multinacional belga Umicore, Bart Sap, abogó en su intervención aprovechar el "poder de compra" europeo para atraer tecnología y capacidad industrial china, especialmente en el refinado de minerales críticos.
"Tenemos que invitar a China a la UE e invertir aquí", dijo Sap, quien consideró que existe una "oportunidad única para Europa" para cooperar "desde el equilibrio", exigiendo que esas tecnologías se instalen también en territorio europeo, como hicieron las compañías occidentales en China hace treinta años.
galan
13/10/2026