La capacidad de generación eléctrica con gas en desarrollo en Estados Unidos se ha más que triplicado en los últimos dos años, impulsada por la demanda de los centros de datos, la infraestructura de inteligencia artificial y el repunte de la actividad industrial, según un informe de CoBank. El país ya superó a China como líder mundial en desarrollo de capacidad a gas, de acuerdo con Global Energy Monitor.
Sin embargo, dos análisis recientes advierten de que este ciclo expansivo conlleva riesgos financieros considerables. Según CoBank, el nuevo entorno, marcado por cuellos de botella en equipos, colas de interconexión saturadas y limitaciones geográficas, hará que la construcción sea más lenta, costosa e inflacionaria que en ciclos anteriores, ampliando la brecha entre la demanda de los grandes consumidores y la oferta firme disponible. Eso, advierte la economista Teri Viswanath, aumenta la probabilidad de precios de escasez y facturas más altas para los consumidores.
Un informe del centro de estudios RMI, compartido por el Financial Times, cuantifica ese riesgo: "el sobredimensionamiento en gas podría elevar la factura eléctrica del hogar estadounidense promedio entre 94 y 118 dólares al año." El problema, según RMI, es que muchas utilities están tomando decisiones de inversión a gran escala sin una planificación integral del sistema, apremiadas por la velocidad con la que llegan las solicitudes de los centros de datos. Casos como Entergy Louisiana, que planea diez plantas de gas para los centros de Meta, o Georgia Power, que ha multiplicado sus aprobaciones de capacidad a gas en apenas dos años, ilustran esa tendencia.
Ambos análisis coinciden en la solución: mejorar la previsión de demanda, escalonar las inversiones y trasladar parte del riesgo a los grandes consumidores mediante tarifas específicas, en lugar de repartirlo entre todos los usuarios. Exelon, que redujo en 11 gigavatios su previsión de crecimiento tras exigir compromisos financieros reales a sus clientes de gran consumo, aparece como ejemplo de cómo filtrar la demanda especulativa antes de comprometer inversiones millonarias.






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