Movilidad

El final de la era diésel se acerca: ya se venden siete veces más coches eléctricos en España

Uno de cada tres turismos vendidos en septiembre fue eléctrico puro o híbrido enchufable, con 31.945 unidades (un 56 más que hace un año

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El incremento del coche eléctrico puro en el parque automovilístico español registró en septiembre un nuevo hito al registrar siete veces más matriculaciones que los turismos diésel por primera vez en la historia, una cifra que llega impulsada por las nuevas ayudas públicas y la llegada de modelos más asequibles al mercado.

En 2025, las matriculaciones de vehículos eléctricos de batería aumentaron un 77,1% hasta las 101.600 unidades, lo que representó un 8,8% del total, mientras la cuota de coches diésel se quedó en el 5,5%, con menos de 64.000 matriculaciones, una tendencia que en lo que llevamos de año se está agravando progresivamente.

Según los datos más recientes de las patronales del sector Anfac (fabricantes), Faconauto (concesionarios) y Ganvam (distribución), en septiembre se matricularon un total de 17.366 turismos eléctricos puros, un 18,5% del total del mes, mientras que los diésel representaron solo el 2,52% de la cuota de mercado con 2.363 unidades.

De hecho, uno de cada tres turismos vendidos en el mes fue eléctrico puro o híbrido enchufable, con 31.945 unidades (un 56 más que hace un año), un gran incremento que las patronales atribuyen a la adopción de herramientas "adecuadas", como el Plan Auto+.

Ayudas para comprar coches eléctricos

Aprobado en julio y dotado con 400 millones de euros, el programa Auto+ contempla ayudas por un máximo de 4.500 euros para la compra de turismos eléctricos, que empezaron a poder solicitarse desde el 4 de agosto, siendo septiembre el primer mes completo.

"Sin duda los incentivos a la compra están dinamizando la demanda y convirtiendo esta movilidad en una opción más asequible, pero las ayudas hoy son incluso inferiores a las que existían con los primeros planes, cuando el precio medio era significativamente inferior, lo que significa que el esfuerzo que tiene que hacer una persona para adquirir estos vehículos es superior", ha asegurado a EFE el presidente de Ganvam, Jaime Barea.

La oferta de vehículos eléctricos está aumentando considerablemente y ya se pueden encontrar modelos por debajo de los 20.000 euros, aunque el precio medio todavía se sitúa por encima de los 40.000 euros, detalla Barea.

Por ello, reclama aumentar el importe de las ayudas, incorporar el vehículo eléctrico de ocasión de hasta 36 meses en los planes de ayuda a la compra y recuperar una cantidad adicional para el achatarramiento del vehículo viejo.

Estos incentivos se están presentando a los ciudadanos mientras se produce un debate político en Europa sobre relajar el veto a los motores térmicos en el año 2035, lo que supondría la prohibición de nuevas matriculaciones de vehículos diésel.

A este respecto, el portavoz del portal coches.net, Marcel Blanes, cree que la vida de los coches más contaminantes se alargará si no se establece un plan de achatarramiento, lo que provocaría que los coches de más de 15 años de antigüedad se sigan vendiendo entre particulares.

Aumento de los puntos de recarga

La escasez de infraestructura de recarga ha constituido históricamente una de las principales barreras para la electrificación del parque. No obstante, el panorama actual resulta prometedor por el incremento de puntos de carga y por los avances en potencia, a pesar de que todo apunta a que no se cumplirán los objetivos de instalación previstos para 2026.

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El barómetro de la electromovilidad de Anfac cifró en 58.075 los puntos de recarga de acceso público hasta septiembre y destacó que en el último trimestre se habían instalado 1.393 puntos nuevos, un 13% más que hace un año.

Sin embargo, la patronal se mostró preocupada por la ralentización del despliegue en el acumulado del año en comparación a 2025, ya que la instalación de estos puntos públicos ha caído un 62,6% en los nueve primeros meses del año.

Al incremento de los puntos de carga, las ayudas públicas y la llegada de modelos más asequibles al mercado hay que añadir el incremento del precio de los carburantes como otro de los motivos que están impulsando las ventas de turismos eléctricos.

Por ello, Blanes reconoce que el aumento de los precios ha favorecido la subida de intención de compra de los eléctricos puros y aporta a EFE el siguiente dato: en abril, tras el aumento del coste de los combustibles, las búsquedas de vehículos eléctricos se incrementaron más de un 100%.

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2 comentarios

  • David S.

    David S.

    19/10/2026

    A ver si de una vez se dan cuenta que la gente no compra coches eléctricos porque le tenga miedo a la tecnología o a la falta de puntos de recarga, NO los compra porque el precio es muy elevado, y ahora que han empezado a salir algunos coches eléctricos un poco más baratos se están incrementado las ventas, el pueblo no le tiene miedo a la electrificación le tiene miedo a los elevados precios de los coches. Un trabajador que se compraba un coche para ir a trabajar por unos 10.000 euros no puede permitirse un coche eléctrico de 40.000 euros para ir a trabajar, DE NINGUNA DE LAS MANERAS, esto es una aberración que no han querido ver y solo han hecho que poner excusas para culpar al consumidor, cuando el foco del problema eran las empresas automovilísticas que solo querían vender coches premium por los elevados márgenes y se olvidaban de los trabajadores que en su día hicieron crecer todas estas empresas. Los trabajadores necesitan coches con calificación "BBB" (Bueno, Bonito, Barato) y que duren sin problemas 30 años y no ahora que te dicen que un coche con 10 años es viejo. Los coches los tienes que cambiar tu porque te canses de ellos, no porque ellos tengas que facturar mas.
  • Miguel A. A.

    Miguel A. A.

    20/10/2026

    Decirle a David que el primeros responsables de lo que ha pasado con los vehículos han sido de los políticos europeos, pues se precipitaron en el 2020 al imponer el vehículo eléctrico demasiado pronto antes de tener resuelto el problema de las baterías. Se tenía que haber hecho una transición menos precipitada, primero vehículos eléctricos urbanos de bajo coste para ciudad y vehículos enchufables para ir pasando lentamente a vehículos eléctricos puros de larga distancia. Por supuesto, los vehículos enchufables deben tener una batería mínimo de 18 kWh, sino la batería va muy forzada y tiende a dañarse muy pronto, y por supuesto, de tecnología LFP o de sodio para evitar peligros y garantizar una vida longeva, pues hay muchos modelos cuya batería no va a llegar a los 150.000 kms, y después piden una barbaridad para sustituirla. Por supuesto, la estrategia actual de vehículos eléctricos con cientos de kW de potencia no es más que una tontería que solo puede provocar averías tanto mecánicos como de la propia batería.

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