El Ministerio para la Transición Ecológica ha adjudicado a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Green Energy Platform Investments y Renewable Power International (RPI) la explotación de la central hidroeléctrica de La Riera, situada en el río Somiedo y el arroyo de Las Morteras, en el concejo asturiano de Somiedo. La adjudicación supone la primera concesión hidroeléctrica de este tipo impulsada por el Gobierno y contempla un periodo de explotación de 20 años, si bien la empresa adjudicataria deberá obtener previamente la correspondiente concesión de agua y cumplir las condiciones establecidas por la Administración.
La oferta ganadora obtuvo 78,50 puntos sobre 100 en la valoración de la comisión encargada de analizar las candidaturas. La UTE se impuso a EDP España, que logró 61,40 puntos, y a Gnera Energía y Tecnología, que obtuvo 57,45 puntos. La propuesta de Green Energy Platform Investments y Renewable Power International consiguió, además, los 30 puntos máximos en el criterio económico, al ser considerada la oferta más ventajosa para la Administración.
En el apartado económico, la oferta contempla un canon fijo de 231.000 euros anuales, al que se sumará una cantidad variable de 10,80 euros por cada megavatio hora (MWh) producido. La liquidación y actualización de estos importes se regirán por las condiciones recogidas en el pliego del concurso.
Potencia
La central tiene una potencia útil actual de 7,824 megavatios (MW) y ha registrado una producción media anual de 32.000 MWh en los últimos años, según los datos del Ministerio. Tomando esa generación como referencia, el canon fijo y variable ofertado por la UTE supondría un pago anual de 576.600 euros. Se trata de una estimación vinculada a esa producción, no de una cantidad garantizada, ya que el componente variable dependerá de la energía que genere efectivamente la instalación.
La adjudicataria deberá ejecutar las actuaciones incluidas en su oferta y en el anteproyecto aprobado por la Dirección General del Agua. Entre los compromisos figuran las labores de mantenimiento y conservación de las instalaciones, las mejoras destinadas a aumentar la producción hidroeléctrica y reducir los vertidos de energía, así como las medidas para controlar los caudales derivados, los vertidos y el cumplimiento de los caudales ecológicos.
El proyecto también contempla actuaciones para facilitar la liberación de los caudales ecológicos exigidos en las presas, mitigar el efecto barrera sobre la fauna piscícola y mejorar la hidromorfología de las masas de agua afectadas. A ello se suman trabajos para rehabilitar los órganos de desagüe y minimizar o eliminar los efectos del aterramiento en los elementos de las presas y de la toma, además de otras mejoras del aprovechamiento.
Una nueva adjudicación tras extinguirse la concesión anterior
La explotación de La Riera vuelve a adjudicarse después de que en julio de 2020 se extinguieran, por vencimiento del plazo concesional, los derechos de aprovechamiento de agua que correspondían a Hidroeléctrica del Cantábrico. En diciembre de 2021 se formalizó la reversión de los bienes de la central al Estado, con la entrega de las llaves y de la documentación del aprovechamiento por parte de EDP España a los representantes de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
El primer concurso se convocó en diciembre de 2023, pero la Administración desistió del procedimiento en noviembre de 2024 al detectar un defecto de tramitación no subsanable e imputable a la propia Administración. En abril de 2025 se aprobaron las nuevas bases y la convocatoria se publicó en el BOE el 22 de mayo de ese año. El plazo para presentar ofertas concluyó el 22 de agosto de 2025.
Tras analizar las candidaturas y requerir a la oferta mejor valorada la documentación administrativa correspondiente, la comisión de valoración confirmó en agosto de 2026 su propuesta de adjudicación a favor de la UTE.
El siguiente paso corresponde a la adjudicataria, que dispone de un mes desde el día siguiente a la notificación de la resolución para solicitar la concesión de agua ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. La petición deberá incluir el proyecto de construcción de las actuaciones previstas. En ese mismo plazo, la empresa tendrá que constituir una garantía definitiva equivalente al 1% del presupuesto total de las obras e instalaciones contempladas en el anteproyecto.
La adjudicación quedará anulada automáticamente si la UTE no presenta la solicitud de concesión dentro del plazo establecido. Una vez obtenida, la explotación estará sujeta durante los 20 años previstos a las obligaciones de mantenimiento, seguridad, gestión de caudales y protección ambiental, así como a las condiciones de uso y reversión de las instalaciones al término del periodo concesional.
Verde Claro
22/10/2026