El mapa europeo del hidrógeno verde empieza a definirse con mayor claridad a medida que algunos proyectos superan la fase de planificación y se acercan al inicio de su construcción, aunque la capacidad realmente operativa sigue siendo limitada frente a los objetivos marcados por la Unión Europea. A finales de 2025, la capacidad de electrólisis que ha alcanzado decisión final de inversión supera los 3,3 gigavatios, si bien más de la mitad de estos desarrollos no entrará en funcionamiento hasta 2026 o años posteriores.
España se sitúa entre los países europeos con mayor presencia de proyectos de hidrógeno verde de gran escala que han alcanzado decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés), con un despliegue claramente concentrado en el sector del refino. El mayor de estos desarrollos es la planta de electrólisis de Repsol en Cartagena, con 100 megavatios eléctricos, concebida para abastecer de hidrógeno renovable a procesos industriales existentes en la refinería. A pesar de su dimensión, el proyecto está orientado principalmente a sustituir hidrógeno de origen fósil ya consumido, sin generar nueva demanda estructural.
Junto al proyecto en Cartagena, figura el proyecto Castellón Gh2 de BP, con 25 megavatios eléctricos y decisión final de inversión, también vinculado a usos industriales. Ambos desarrollos confirman el papel dominante del refino como principal destino del hidrógeno renovable en la fase inicial de despliegue en España, en línea con la estrategia de descarbonización de complejos industriales ya operativos.
En la península ibérica, fuera de España, destaca el proyecto de Galp en Sines, Portugal, con 100 megavatios eléctricos, uno de los mayores previstos en el sur de Europa. Como ocurre con otros desarrollos de tamaño similar, su puesta en marcha está estrechamente ligada a la evolución del mercado de combustibles renovables y a la disponibilidad de infraestructuras asociadas, factores que continúan condicionando los calendarios.
El sector del refino, principal destino
Más allá del ámbito ibérico, el refino se consolida como el principal destino del hidrógeno verde en Europa. Este sector concentra el 49% de la capacidad de electrólisis en construcción y el 10% de la ya operativa. Proyectos como Holland Hydrogen, Normand’Hy y ELYgator, todos con 200 megavatios y decisión final de inversión, junto a UpHy Large, con 140 megavatios, representan algunos de los mayores desarrollos orientados a la sustitución de hidrógeno convencional en refinerías. A ellos se suman ampliaciones de 100 megavatios en instalaciones como Lingen H2, REFHYNE 2 y la propia planta de Repsol en Cartagena, además de numerosos proyectos de menor tamaño, generalmente de entre 20 y 30 megavatios, integrados en complejos industriales existentes.
A escala industrial, la siderurgia constituye el segundo gran foco del hidrógeno verde en Europa. El mayor proyecto actualmente en construcción es Stegra, con 740 megavatios eléctricos, destinado a la producción de acero con menores emisiones. A esta iniciativa se añaden SALCOS en Salzgitter, con 100 megavatios, y HyBit, con 10 megavatios, todos ellos en fase de construcción. En conjunto, el sector del acero representa el 26% de la capacidad de electrólisis en construcción, aunque el despliegue sigue concentrado en pocos proyectos y grandes grupos industriales.
Decisiones finales de inversión
Durante 2025 se tomaron decisiones finales de inversión por 822 megavatios de nueva capacidad de electrólisis en Europa, una cifra similar a la del año anterior, lo que apunta a un crecimiento moderado más que a una aceleración del despliegue. A finales de ese mismo ejercicio, el continente superaba los 600 megavatios de electrolizadores en operación, tras la entrada en funcionamiento de 225 megavatios adicionales, con un aumento del tamaño medio de los proyectos.
El resto del panorama europeo está marcado por una combinación de grandes desarrollos industriales y proyectos de menor escala. Entre los más relevantes se encuentra GET H2 Nukleus, con 300 megavatios en construcción, así como iniciativas con decisión final de inversión como Petrobazi, con una configuración de 35 más 20 megavatios, HyMarnham, con 15 megavatios, y el Green Hydrogen Hub Stuttgart, con 10 megavatios. En Grecia, el proyecto Blue Med-Ephyra, integrado en el conjunto Blue Med, cuenta con una configuración de 30 más 20 megavatios y está orientado a usos industriales y a la producción de derivados en un complejo de refino.
También figuran proyectos ya operativos o en fases avanzadas como REFHYNE, con 20 megavatios, European Energy–Kassø, con 52 megavatios, George Olah y GreenHy Scale, ambos con 6 megavatios, junto a desarrollos más pequeños como H2-Dettelbach, Tyczka Schweinfurt y Bolzano HRS Hydrogen Adige Valley Phase 2, todos con 5 megavatios y decisión final de inversión.
En Italia, el despliegue se articula en torno a proyectos como Green Hydrogen Sapio Venezia, con 8 megavatios, Porto Marghera, con 5 megavatios, y Rosignano HV, también con 5 megavatios. Noruega concentra varios hubs de tamaño medio, entre los que destacan Rjukan Clean Hydrogen Hub, con 25 megavatios, HyFuel Floro/Fjord Base, GreenH Bodø Phase 1 y Kaupanes Hydrogen, con 20 megavatios cada uno, además de GreenH Kristiansund Vestbase, con 10 megavatios, y desarrollos menores como Slagentangen Tønsberg Energy Hub y H2Hollandia–Nieuw-Buinen.
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