Un foro organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) en Badajoz ha abogado por la continuidad de las plantas nucleares españolas en el actual contexto geopolítico, especialmente con los exportadores de gas Rusia, Argelia y Estados Unidos, por una cuestión de "estabilidad y seguridad" para el sistema energético propio.
El secretario de Estado de Energía durante el primer gobierno de José María Aznar, Nemesio Fernández Cuesta, ha manifestado a EFE que “España no se puede permitir en estos momentos el cierre de las nucleares”, entre otras razones, porque “generan una electricidad más barata que la que se podría producir con el gas”.
El precio del gas se encuentra en la actualidad, por factores como la guerra de Ucrania, en los 100 y 120 euros por megavatio, mientras que la generada por las nucleares que funcionan en España se ubica entre los 50 y 60 euros, según ha explicado.
El gas y las nucleares
Un escenario que no parece tener muchos visos de cambio a tenor de la situación geopolítica con respecto a las principales fuentes de gas.
"La estructura de suministro de gas en España durante los últimos doce meses ha venido en un 40 por ciento de Argelia (país cuyas relaciones han empeorado por la posición del Gobierno central respecto al conflicto del Sáhara), un 20 por ciento de Rusia y un 20 por ciento de Estados Unidos", ha recordado el ex secretario de Estado de Energía.
Por todo ello, Nemesio Fernández Cuesta considera que “desde un punto de vista de seguridad”, a tenor del contexto actual existente con estos países, como económico y medioambiental, “no tiene sentido" cerrar las nucleares.
Para el director de Economía y Políticas Públicas de FAES, Miguel Marín, en la actualidad "no existen argumentos geopolíticos, ni tecnológicos, económicos o medioambientales" que justifiquen el cierre de las centrales nucleares, ya que, en su opinión, el actual contexto mundial “invita a alargar el cierre” de estas dotaciones.
Marín se ha mostrado de acuerdo con una convivencia de esta energía con las renovables “para propiciar la descarbonización de la economía”.
En este contexto, ha dicho que mientras estas últimas “son intermitentes, pues no siempre hace sol o viento” y mientras “no tengan el respaldo de la capacidad de almacenamiento suficiente, lo que tecnológica y económicamente todavía no está”, se necesitan “fuentes de energía firmes como la nuclear” para dar estabilidad al sistema, "sin olvidar la cuestión del precio”.
“La desaparición de las energías nucleares obligaría a tener que utilizar mucho más gas, gas que no tiene ningún socio europeo y que es más caro y volátil”, ha dicho.
Por su parte, la consejera extremeña de Educación, Ciencia y Formación Profesional, María Mercedes Vaquera, ha defendido durante la inauguración de este foro la continuidad de la vida útil de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), no solo por su importancia para el suministro eléctrico, sino también por la generación económica que propicia en la zona.
El rector de la Universidad de Extremadura (UEx), Pedro Fernández, ha abogado, a su vez, por abordar el ámbito de la energía nuclear, el cual “genera hoy mucho debate”, siempre desde la premisa del “conocimiento” experto en esta cuestión.
Asimov
03/04/2025