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Felipe VI obra el milagro: Macron dispuesto a hablar de más interconexiones entre España y Francia

Ambos jefes de Estado comentan la importancia de las conexiones energéticas entre ambos países en su primer día en la visita de Estado de Francia a España

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Felipe VI ha obrado un milagro. Dicen cuando te casas que lo que ha unido Dios no lo separe el hombre. Algo parecido debe pasar en la relación energética entre España y Francia, debe ser un matrimonio bien avenido.

Hasta ahora esta relación ha sido como la canción de Pimpinela, Olvídame y pega la vuelta. Francia ha puesto cienmil barreras a que España pudiera conectarse más a Europa. No sólo en electricidad, también en gas. Pero la situación clama al cielo.

La Península Ibérica es una isla energética y cada vez más porque no para incrementar la potencia mientras la capacidad de interconexión no aumenta, por lo que el porcentaje que debería poder ser cercano al 10-15% del total de la capacidad del país se ent¡cuentra más bien en el 2%. Hemos retrocedido.

España necesita más interconexiones y viene diciéndoselo a Francia por activa y por pasiva. Reuniones trilaterales junto a Portugal van dando sus frutos. Y también el peso de la Unión Europea. No es sólo la capacidad del Rey Felipe VI para obrar milagros, hay mucho trabajo atrás.

Pero lo importante es que Emmanuel Macron sí está dispuesto a hablar de interconexiones energéticas con España. Así lo ha comentado en un tweet en la red social X.

"Conectar aún mejor nuestros territorios mediante los transportes y las energías descarbonizadas", ha dicho.

Esto fue la mediodía cuando llegó a España. Horas más tarde en la cena de gala, el Rey Felipe VI le tiró el guante.

"En el volumen de nuestros intercambios comerciales, que supera anualmente los 130.000 millones de euros, así como en el de nuestras inversiones cruzadas, que asciende a más de 100.000 millones, subyace la clave de la prosperidad compartida: nuestra interdependencia.

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Esta realidad nos exige redoblar nuestras ambiciones: reforzar las interconexiones energéticas —un tema clave en nuestra agenda bilateral y en la agenda europea— así como las viarias y ferroviarias, igualmente estratégicas; y desarrollar nuestra industria con la mirada puesta en transición energética y en la competitividad", dijo Su Majestad durante su discurso.

Hacía tiempo que España y Francia entraban en sintonía de este asunto. Pero bueno, una cosa es el buenrollismo entre los jefes de Estado y luego la realidad es otra bien distinta. Pero nunca he escuchado a Felipe VI hablar de interconexiones energéticas.

Una situación compleja

En la actualidad el sistema eléctrico español está conectado con los sistemas de Francia, Portugal, Andorra y Marruecos. Concretamente, nuestra interconexión con Francia es la puerta de conexión de la Península Ibérica con el resto de Europa. La capacidad de intercambio de esta interconexión se sitúa en los 2.800 MW, lo que representa un bajo nivel de interconexión para la península. Concretamente un 2% por lo que se queda lejos de los objetivos marcados por la UE.

Cabe recordar que el Consejo Europeo estableció como objetivo a los países miembros, alcanzar un nivel de interconexión de al menos el 10% en 2025 y del 15% en 2030, con el resto de la Unión Europea.

Ahora se está construyendo un cable submarino entre el País Vasco y la costa atlántica francesa. Se alcanzará una capacidad de interconexión con los vecinos de más allá de los Pirineos de unos 5.000 MW que ayudarán a intercambiar energía pero aún lejos de ese 10% de objetivo.

Existen además otros dos proyectos de interconexión eléctrica, vía los Pirineos a través de Navarra y Aragón, pero en Francia siempre se han opuesto a estos dos nuevos cables terrestres. El submarino y ya.

Pero si se hiciesen todos estos proyectos nos beneficiaríamos ambos países ya que ellos tienen mucha energía nuclear de la que se puede aprovechar España en algunos momentos, mientras que Francia podría beneficiarse la energía solar barata que ofrece España durante más de medio año.

Pero los egos son complicados.

Además también tenemos el H2MED que va a conectar Barcelona con Marsella a través de un hidroducto para llevar hidrógeno hacia en centro de Europa.

Es el momento de actuar.

Un análisis de Ramón Roca, director de El Periódico de la Energía.

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