Finlandia clausuró este martes la central térmica de carbón de Salmisaari, en Helsinki, la última que permanecía activa en el país nórdico, lo que supone "un gran paso" hacia un sistema energético más limpio, más autosuficiente y climáticamente neutro, según informó el Gobierno finlandés en un comunicado.
El cierre de la última central eléctrica alimentada con carbón se produjo cuatro años antes de la fecha límite que fue establecida por ley en 2019 para abandonar totalmente esta fuente de energía a fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
"Con el cese del uso del carbón, este combustible fósil importado será sustituido por soluciones más limpias que reducirán las emisiones climáticas, mientras que los consumidores se beneficiarán de unos precios de la electricidad más bajos", señaló en el comunicado la ministra de Medio Ambiente, Sari Multala.
Finlandia fue el primer país del mundo que prohibió en su legislación el uso del carbón como fuente de energía y dio a las compañías eléctricas un plazo de diez años -hasta mayo de 2029- para alcanzar ese objetivo.
El carbón y Finlandia
El cierre de la central de carbón de Salmisaari forma parte de la transición energética con la que Finlandia busca reemplazar los combustibles fósiles por otras fuentes de energía renovables y bajas en carbono para la generación de electricidad y calefacción urbana.
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