La presidenta de Foro Nuclear, Marta Ugalde, considera que la prórroga de la central extremeña de Almaraz supone una "ventana abierta" para dialogar sobre el futuro del parque nuclear español más allá del cierre previsto para 2035, pero condicionado a una revisión "imprescindible" de la fiscalidad de la energía nuclear.
Ugalde apunta, en una entrevista con EFE, que si se hubiera realizado el cierre de los dos reactores de Almaraz en 2027 y 2028, "como estaba programado", este hubiera sido "un cierre irreversible y Almaraz hubiera arrastrado, casi con seguridad, al resto de centrales nucleares", por lo que estima que existe cierto "optimismo".
A pesar de esta prolongación de la vida útil de dicha planta, anunciada el pasado agosto, el calendario escalonado de cierre pactado entre Enresa -la empresa pública encargada de la gestión de residuos- y las compañías propietarias se mantiene con 2035 como fecha final.
Este diálogo que menciona Ugalde no sería incondicional, ya que ven como "una condición necesaria" que se revise la política tributaria, en concreto la reivindicación desde Foro Nuclear es "equiparar la tributación a la media europea".
Ugalde señala que "es imprescindible" esta revisión de la fiscalidad antes de pensar en una renovación a largo plazo, dado que a partir de 2030 las inversiones necesarias para continuar con un plan a largo plazo serían "muy altas".
La presidenta de esta asociación empresarial, que asumió el cargo el pasado marzo tras la salida de Ignacio Araluce, explica al hablar de un horizonte temporal que un tercio de las centrales europeas está operando a 60 años y que en Estados Unidos algunas, incluso, tienen licencia para 80 años.
La petición de la prórroga de Almaraz se realizó sin ninguna condición por parte de las empresas, ya que una de las líneas rojas marcadas por el actual Gobierno era que no supusiera un mayor coste para los contribuyentes.
En este sentido, Ugalde ha recordado que la solicitud tiene que partir de las propias empresas, para lo que "se tienen que dar las condiciones económicas", y no puede ser ni el Gobierno, ni el Consejo de Seguridad Nuclear los que realicen dichas peticiones.
La factura eléctrica, sin energía nuclear
Ugalde incide en que la eliminación de la nuclear del 'mix' energético supondría su sustitución por gas natural, lo que, estima, implicaría subidas de la factura eléctrica, unas alzas que "algún informe independiente valoraba en un 23 % para el consumidor y un 35 % para la industria".
Asimismo, Ugalde destaca que, en la orden ministerial en la que se aprobaba la ampliación de la vida útil de Almaraz, se cifraba en un 7 % la aportación de dicha planta a la energía consumida en España y que este porcentaje se vería sustituido por gas, que actualmente ha vivido fuertes repuntes de precio.
En lo que va de año, el precio del gas natural en Europa (TTF) se ha disparado, sobre todo, desde el inicio del conflicto de Oriente Medio, con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, pasando del entorno de los 30-40 euros a comienzos de 2026 hasta llegar a negociarse por encima de los 100 euros entre finales de octubre y comienzos de noviembre, algo que no ocurría desde 2022.
Precisamente, Ugalde defiende el papel de la nuclear dentro de la independencia energética de España en un contexto donde los conflictos geopolíticos, como la guerra de Irán, amenazan la competitividad de la industria al elevar los precios de los combustibles fósiles, como petróleo y gas.
Además, la presidenta de Foro Nuclear señala que, con el previsible incremento de la demanda eléctrica derivado de los planes de electrificación, la nuclear será más necesaria.







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