El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, propondrá incluir en los presupuestos de 2027 un dispositivo para que cualquier aumento de la recaudación de IVA provocado por el encarecimiento de los carburantes sea neutralizado y devuelto a los consumidores, ha anunciado su entorno.
El Gobierno pretende así contener el malestar social provocado por el encarecimiento de los carburantes, que se ha convertido en una cuestión central para el poder adquisitivo de los franceses, y que está ligado a la guerra en Irán.
La medida debería ser anunciada oficialmente esta tarde durante una rueda de prensa dedicada a nuevas medidas para afrontar la subida de precios de los carburantes y se sumaría a otras iniciativas impulsadas por el presidente Emmanuel Macron, entre ellas una petición a la Comisión Europea para flexibilizar temporalmente las normas sobre carburantes y facilitar una mayor producción de las refinerías y el uso de biocombustibles.
Tras mantener varias reuniones interministeriales y encuentros con representantes de los sectores energético e industrial la víspera, el Gobierno francés presentará este martes nuevos dispositivos de ayuda y medidas de apoyo ante el fuerte aumento de los precios de los carburantes.
El precio medio del diésel en Francia ha alcanzado los 2,42 euros por litro, mientras que la gasolina sin plomo se sitúa en torno a 2,19 euros, según datos de la industria petrolera francesa.







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