La electrificación de las flotas de vehículos de empresa podría generar 344.000 puestos de trabajo adicionales en la Unión Europea (UE) hasta 2030 e impulsar las inversiones en 18.000 millones de euros, según un estudio de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E), que plantea establecer objetivos de electrificación para las grandes flotas corporativas y limitar las ayudas financieras a los vehículos eléctricos fabricados en Europa.
El análisis estima que estas medidas permitirían elevar los beneficios económicos para la industria y la economía europeas de 28.000 a 48.000 millones de euros, mientras que las inversiones aumentarían de 20.000 a 38.000 millones de euros en el escenario más favorable. Incluso en una hipótesis más moderada, la transición permitiría crear 196.000 empleos adicionales.
La propuesta pasa por establecer objetivos de electrificación para las grandes flotas de empresas y restringir, a partir de enero de 2028, los beneficios fiscales y las ayudas financieras a los vehículos de bajas o cero emisiones fabricados en Europa. Según T&E, esta combinación permitiría acelerar la demanda de automóviles eléctricos y reforzar la producción industrial dentro de la UE.
El estudio se enmarca en el debate sobre el Reglamento europeo de Vehículos Corporativos Limpios, que, según la organización, plantea que los coches eléctricos representen el 45% de las ventas de vehículos nuevos en las grandes flotas corporativas en 2030.
Alemania y Polonia
Alemania y Polonia serían los países que más empleo adicional podrían captar con la aplicación de estas medidas. En el caso alemán, el incremento alcanzaría los 134.000 puestos de trabajo, equivalentes al 39% del total previsto para la UE, mientras que Polonia podría sumar otros 38.500 empleos.
El informe también apunta al potencial de la regulación para reforzar la cadena de suministro de los vehículos eléctricos, especialmente la producción de baterías. En Polonia, la capacidad de fabricación de celdas podría pasar de 31 a 81 gigavatios hora (GWh) en 2030, más del doble del nivel de partida.
Según T&E, el 82% de los nuevos empleos previstos en Polonia correspondería al sector de las baterías, lo que refleja el potencial de la electrificación de las flotas para impulsar inversiones más allá de las propias plantas de ensamblaje de vehículos.
La organización sostiene que garantizar una demanda estable de automóviles eléctricos fabricados en Europa permitiría reforzar las inversiones industriales y facilitar la puesta en marcha de las fábricas de baterías anunciadas en el continente.
T&E y la electrificación
La directora de Políticas de Flotas Limpias de T&E, Sofie Grande y Rodríguez, ha señalado que los vehículos de empresa constituyen una de las vías más rápidas para transformar la electrificación del parque automovilístico en creación de empleo europeo.
"Los coches de empresa son la vía más rápida para convertir la transición europea a los vehículos eléctricos en empleos europeos. Los legisladores tienen la oportunidad de convertir la regulación de los coches de empresa en un motor clave de la competitividad automovilística europea", ha subrayado Grande y Rodríguez.








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