La Unión Europea (UE) pagó en el segundo trimestre de 2026 un 55,8% más por sus importaciones de petróleo pese a comprar prácticamente el mismo volumen, según datos publicados por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.
Entre abril y junio, la UE importó una media mensual de 36,7 millones de toneladas de petróleo, apenas un 1,2% más que la media mensual registrada en 2025, frente al aumento del 55,8% de su valor.
Estados Unidos fue el principal suministrador de crudo a los Veintisiete durante el segundo trimestre, con el 18,8% del total, seguido de Noruega (14,3%) y Kazajistán (13,4%).
El encarecimiento también afectó al gas, aunque de forma más moderada.
La factura petrolera y de gas de la UE
El valor de las importaciones de gas natural por tubería aumentó un 18,5%, mientras que su volumen creció un 3,4%. En el caso del gas natural licuado (GNL), el valor de las importaciones aumentó un 4,1% pese a que la cantidad comprada disminuyó un 5,6%.
Estados Unidos concentró además el 63,2% de las compras europeas de GNL, muy por delante de Rusia, con un 17,3%, y Argelia, con un 8,1%.
Noruega continuó, por su parte, como principal proveedor de gas por gasoducto, con el 51,2%, seguida de Argelia (18,2%) y Reino Unido (11,1%), que superó a Rusia (10,2%).
La presión sobre los precios energéticos se reflejó asimismo en los surtidores europeos y, según datos difundidos también este martes por Eurostat, los combustibles y lubricantes para el transporte personal en agosto mostraron un incremento de precio del 23,8% respecto a un año antes, después de registrar aumentos interanuales del 13,7% en junio y del 16,9% en julio.
Los precios subieron en 26 de los 27 Estados miembros y en 18 de ellos el incremento superó el 20%. Las mayores alzas se produjeron en Bulgaria (34,5%), Lituania (28,8%), Finlandia (27,6%), Alemania (27,5%) y Francia (27,4%).








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