Ningún comentario National Grid abrió la sesión de ayer con un 1% de avance, liderando el sector eléctrico europeo, tras anunciar unas mejores perspectivas de crecimiento de beneficio por acción. Según la eléctrica, sus nuevas previsiones de crecimiento se sitúan ligeramente por encima de la anterior del 13-15% para el ejercicio fiscal 2026-2027. A primeras horas de la tarde, tanto National Grid como SSE destacaban entre los valores europeos por el avance del índice del FTSE 100.
La mejora de las perspectivas se debe a la buena marcha de su división de National Grid Ventures en el primer semestre. La empresa espera que esta división genere unos 130 millones de libras esterlinas adicionales durante el primer semestre, comparado con sus previsiones iniciales, debido a las plusvalías en dos operaciones exitosas en los mercados de capitales dentro en su cartera de inversión de NG Partners, así como por los buenos resultados de su negocio de interconectores europeos.
La eléctrica espera que el beneficio por acción subyacente se concentre en la segunda mitad del año. Esto se debe a que los beneficios operativos de sus negocios regulados en EE. UU. se generen principalmente en la segunda mitad, por la estacionalidad del negocio. En Nueva Inglaterra, la eléctrica espera que la estacionalidad vuelva a un patrón más habitual tras el impacto puntual de la resolución de la FERC sobre la rentabilidad sobre los recursos propios (RoE) en el segundo semestre del anterior ejercicio fiscal.
La eléctrica aumenta la deuda neta tras la inversión en EE.UU.
Según las estimaciones del grupo, la deuda neta al cierre del semestre se situará en línea con las previsiones para el ejercicio completo, tras incorporar el impacto de la inversión en Joulent, y dado que una mayor parte de los flujos de caja operativos se generan en el segundo semestre.
El grupo invirtió 1.750 millones de dólares a través de su filial National Grid Ventures para adquirir una participación del 35% en Joulent, como parte de una asociación estratégica más amplia. Su mayor proyecto, Kilby, participado al 50% con Chevron, es una instalación de generación de 2,67 gigavatios situada en el mismo emplazamiento que un complejo de centros de datos operado por Microsoft en el oeste de Texas, con un PPA a 20 años.
Joulent también cuenta con una cartera de proyectos futuros de varios gigavatios que podría ofrecer oportunidades de crecimiento adicional a largo plazo.
Sin sorpresas en el negocio regulado británico
Según el grupo, sus negocios regulados continúan evolucionando conforme a las expectativas y siguen marcados por sus compromisos de inversión a largo plazo. Como es habitual, en los negocios de transporte y distribución de electricidad en el Reino Unido, el beneficio operativo se repartirá de forma bastante uniforme a lo largo del año.
La compra de Joulent es adicional al programa actual de inversiones comprometidas de mínimo 70.000 millones de libras hasta el ejercicio fiscal 2031, y no se interpretó como una señal de que el grupo vaya a reducir sus planes de inversión.
Han surgido dudas recientes sobre estos planes, a raíz de la publicación del informe del laboratorio de ideas conservador Onward, que cuestionaba estas cuantiosas inversiones en redes de transmisión. La presentación del informe a finales de agosto fue posterior a la solicitud de revisión intermedia (reopener) de parte de sus inversiones el pasado mes de junio. El grupo había presentado 25 solicitudes a Ofgem para el refuerzo y la modernización de la red de transporte en Inglaterra y Gales por un total de 4.500 millones de libras.
Apoyo total de las instituciones a los planes de inversión en redes
En las últimas semanas se han hecho eco del apoyo a los planes de inversiones por parte de diferentes organismos. En todos los casos el argumento principal ha sido la potencial escalada de los costes del sistema, que los pagan los consumidores.
El Operador del Sistema Energético Nacional (NESO) estimó recientemente que, de no completar los proyectos clave para 2030, podría aumentar los costes de restricciones técnicas en 6.700 millones de libras al año. National Grid ya había hablado de una cifra muy superior de hasta 12.000 millones de libras para 2030, condicional a que varios parques eólicos marinos alcancen su plena operatividad entre 2030 y 2032.
El último apoyo a los planes de inversión en redes viene del informe de la Oficina Nacional de Auditoría, que sugiere que debería impulsarse la reapertura de muchos más proyectos de transmisión. De no ser así, los costes por restricciones podrían ascender a 8.000 millones de libras esterlinas a partir de 2030, cifra mayor que la estimación de NESO.
National Grid podría acelerar inversiones no sólo por reopeners, sino también por el mecanismo de incertidumbre (uncertainty mechanism). Este último permite que los ingresos regulados varíen cuando se produce una circunstancia que no estaba prevista al fijar el control de precios.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios